Uno de los grandes problemas que sufría la ciudad en materia de movilidad se ha solucionado en buena parte este 2016. La remodelación de los accesos Mataró Oeste se pusieron en funcionamiento en septiembre y, según datos de la compañía Abertis, están suponiendo una importante mejora para los conductores. Se ha reducido un 52% las retenciones en estos enlaces, punto neurálgico de la capital del Maresme puesto que da acceso a lugares como el Hospital de Mataró o el Mataró Parco. Todo ello, a pesar de que la autopista ha visto crecer su circulación en un 3,7%, el que supone más de 58.000 vehículos al día. A pesar de estas mejoras, los sábados por la tarde se han continuado experimentando embussos en los accesos en el centro comercial. Los trabajos han contado con una inversión de 7,2 MEUR.
El futuro de los peajes
El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, anunció en junio que la Generalitat no renovará las concesiones de las autopistas C-32 en el Maresme y C-33 en el Vallès. Las dos acaban la concesión en 2021 y, a pesar de que el anterior consejero, Santi Vila, ya había manifestado la intención de no renovarlas, hasta este año el Gobierno no se había pronunciado firmemente sobre este tema.
Autobuses saturados
Los autobuses interurbanos en Barcelona y en la Universidad Autónoma han sufrido problemas de saturación. En el primer caso parecía que se había resuelto con la puesta en marcha de la red Exprés.cat, pero en los últimos meses del año se multiplicaron las quejas de usuarios a quienes tocaba viajar de pie. En cuanto a la línea C-5 en dirección a la Autónoma, los usuarios se han decidido a organizarse como plataforma de afectados.