Cada jornada castellera es diferente y cada plaza donde se celebran, también. El entorno, las referencias, el desnivel u otros condicionantes importan siempre pero a veces todavía es más relevante el histórico, el poso implícito que comporta una actuación y una determinada plaza para la colla que la frecuenta. Los Capgrossos de Mataró tienen muchas plazas queridas. Las propias de Mataró, como la de Santa Anna por Les Santes, obviamente. Las de pueblos del Maresme que siempre los han querido como Vilassar o Premià. Plazas con una conexión especial como Girona, Lleida o Reus. Y espacios únicos y singulares como la plaza de toros de Tarragona, por el Concurs. Pero la plaza más especial de todas para los Capgrossos, por la historia castellera que han escrito en ella, es la de Vilafranca. Y un año más vuelve a esperar a los de la camisa azul para la jornada de Tots Sants.
El domingo a partir de las 12 h, el mundo casteller vivirá la penúltima gran actuación de la temporada con la jornada de los Castellers de Vilafranca. Los Verds, la mejor colla del año, quiere acabar el año con más castells de gama extra y a su lado tendrá a los Xiquets de Tarragona, los Moixiganguers d'Igualada y los Capgrossos de Mataró.
- Es la 26ª vez que los Capgrossos participan en la jornada de Tots Sants en sus 30 años de historia.
'La plaza más castellera' y los Capgrossos: una historia de emociones
Para los Capgrossos de Mataró esta plaza es el escenario donde la colla ha vivido algunas de las emociones más intensas y ha escrito buena parte de las páginas más gloriosas de su historia. Desde la primera participación en la Diada de Tots Sants, en 1998, los de la camisa azul han convertido la conocida como Plaça Més Castellera en un territorio de ambición, superación y sentimientos a flor de piel. En 2005 descargaron la primera Tripleta Màgica acompañada del primer pilar de 7 de su historia, pero sería sobre todo a partir de 2006 cuando Vilafranca se convertiría en un lugar cargado de simbolismo. Aquel año, después del accidente mortal de Mariona, la colla descargó el primer castell de 9 sin ella, un 3 de 9 amb folre que toda la plaza empujó con una ovación inolvidable. Al año siguiente llegaría el primer 4 de 9 amb folre dedicado a su memoria.
En 2010, Vilafranca fue el escenario de la primera torre de 9 con folre y manilles de los Capgrossos, el castell que les abría las puertas de la gamma extra y los situaba entre las grandes collas del país. La gesta se repetiría en 2014, acompañada de un pilar de 7, en otra actuación histórica. En 2015 cargarían por primera vez el pilar de 8 con folre y manilles y en 2017 volverían a completar una actuación extraordinaria, con el 3 de 9, la torre de 9, el 5 de 9 y un nuevo pilar de 8 cargado. Vilafranca ha sido, una y otra vez, el lugar donde los Capgrossos han osado soñar más alto y donde muchos de estos sueños se han hecho realidad.
Pero la relación entre los Capgrossos y la plaça de la Vila de Vilafranca no se limita a los grandes éxitos. También es una plaza de caídas, de retos inacabados, de recuerdos dolorosos y de la capacidad de volverse a levantar. En 2019 dejaron a medias el pilar de 8 con folre y manilles, el tercero y último que han intentado en toda su historia, hasta ahora. Después llegaría la pandemia, que interrumpió la actividad castellera y obligó a todas las collas a reconstruirse. Y, una vez más, Vilafranca apareció como el escenario de los grandes reencuentros: en 2022, los Capgrossos consiguieron el primer castell de 9 después de la pandemia, recuperando una dimensión que parecía lejana después del parón.
En 2023, la plaza volvería a ser testigo de una jornada de emociones inmensas, con una torre de 9 con folre y manilles y un pilar de 6 dedicados a Roser Herreros, otra persona querida de la colla que continúa presente en la memoria colectiva de los azules. Y en 2024, después de seis años sin conseguirlo, los Capgrossos recuperaron el 5 de 9 con folre, otra de aquellas construcciones que hacen que una plaza quede asociada para siempre a un recuerdo feliz. Por eso, cada vez que la colla entra en la plaça de la Vila por Tots Sants, lo hace con algo más que castells en la cartera: lleva toda su historia, los nombres de quienes ya no están, las alegrías compartidas y aquella mezcla de respeto y ambición que despiertan los grandes escenarios. Mataró es su casa, pero Vilafranca es el lugar donde los Capgrossos han aprendido, una y otra vez, que los límites se pueden superar.
¿Y este 2026? La incógnita del 3
Este año 2026 los Capgrossos comparecen por 26ª vez en Vilafranca con un objetivo especificado que no está claro que se pueda intentar y que dependerá en última instancia del ensayo especial de este viernes 30, con castañada posterior. Este objetivo tiene un nombre que en el local del Escorxador lo sabe todo el mundo: el 3 de 9 con folre. Un castillo que les cayó en junio, que pudieron descargar en el Concurs pero que se les está resistiendo especialmente. Del último ensayo y de cómo vaya en plaza dependerá si los Capgrossos pueden amarrar una segunda Tripleta Mágica —techo de esta temporada— o si tienen que repetir una secuencia como la de Les Santes y Girona, entrando el 7 de 8 en el lugar del 3 folrado.
- La temporada de los azules terminará el domingo siguiente, día 8, en casa con la Diada Mariona Galindo Lora.
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