El caso Helena Jubany vuelve a sufrir un aplazamiento cuando se encontraba a las puertas de un paso procesal decisivo. La jueza de Sabadell había convocado para el 21 de julio de 2026 la audiencia preliminar prevista por la Ley del Tribunal del Jurado, una comparecencia necesaria antes de decidir si se abre juicio oral contra Santiago Laiglesia y, en caso afirmativo, remitir la causa a la Audiencia Provincial para celebrarlo. La vista, sin embargo, ha quedado suspendida después de que la defensa de Laiglesia recurriera la convocatoria alegando que todavía no dispone de su contrapericial privada sobre el ADN. La familia de Helena Jubany y su representación legal interpretan este movimiento como una nueva maniobra para alargar un procedimiento que acumula casi un cuarto de siglo.
El enfado familiar es especialmente profundo porque este nuevo retraso llega pocas semanas después de la muerte de Joan Jubany i Itxart, padre de Helena y una de las personas que más intensamente luchó para que el crimen no quedara impune. Después de tantos años, la familia considera doloroso tener que seguir apremiando a la justicia para que el caso avance.
Una vista clave para abrir el juicio oral
Los escritos de acusación y defensa ya están presentados. El paso siguiente debía ser la audiencia preliminar, en la que la jueza debe examinar las pruebas y escuchar a las partes antes de pronunciarse sobre la continuación del procedimiento. La misma resolución judicial recuerda que, una vez terminada esta audiencia, la magistrada debe decidir en el mismo acto o en un plazo máximo de tres días si acuerda la apertura del juicio oral. Por lo tanto, la comparecencia del 21 de julio podía situar el caso Helena Jubany muy cerca de ser enviado finalmente a juicio.
La defensa de Laiglesia pidió su suspensión porque el Instituto Canario de Análisis Criminológico, contratado para elaborar una pericial biológica alternativa, no podía completar el dictamen a tiempo. Según consta en el auto, el informe podría llegar entre mediados de septiembre y finales de octubre.
De veinte días a varios meses de espera
La principal crítica de la acusación particular es el momento en que la defensa ha encargado esta prueba. El informe de ADN que pretende rebatir se incorporó a la causa en agosto del 2025, pero la contrapericial no se anunció hasta la fase final de calificación. La misma jueza recoge que la defensa había dispuesto de casi un año para prepararla y que el plazo anunciado inicialmente, de entre veinte días y un mes, se ha convertido después en varios meses. La resolución judicial recoge expresamente las denuncias de una actitud "deliberadamente dilatoria", a pesar de concluir que las circunstancias sobrevenidas aconsejan suspender la vista.
- El abogado de la familia, Benet Salellas, defiende que Laiglesia tiene derecho a practicar las pruebas que considere necesarias, pero rechaza que este derecho pueda paralizar indefinidamente el procedimiento.
- "Lo que no podemos aceptar es que la defensa, que ha esperado al último trámite posible para practicar la prueba, disponga de un poder sin límites para mantener parado el procedimiento", sostiene el escrito presentado por la acusación particular.
La familia reclama una fecha durante la primera quincena de septiembre
Ante la suspensión, la familia ha pedido formalmente que la nueva audiencia preliminar se celebre durante la primera quincena de septiembre de 2026. Considera que, aprovechando el mes inhábil de agosto, los peritos de la defensa habrían dispuesto de más de dos meses para completar el trabajo.
- La acusación califica este margen de "más que razonable" y defiende que permitiría equilibrar el derecho de defensa del investigado con el derecho de la familia a una tutela judicial efectiva sin más dilaciones.
- "La prueba se tiene que poder aportar, sí; pero el procedimiento no puede ser un espacio de dilación injustificada y de búsqueda del mantenimiento de la impunidad de un asesinato", afirma el escrito.
- La familia también sostiene que, si la pericial no se entrega después de este plazo, la falta de aportación ya no se podría atribuir al juzgado, sino a la inactividad de la misma defensa.
Otros motivos que han contribuido a la suspensión
El auto no fundamenta el aplazamiento exclusivamente en la contrapericial de ADN. La jueza también señala que la Policía Nacional todavía no había completado un informe fotográfico o recorrido virtual de la causa, que hay pendiente un recurso relacionado con la petición de la familia Careta de personarse como acusación popular y que la acusación particular había comunicado una incompatibilidad horaria durante la mañana del día señalado. Sin embargo, la magistrada indica que se deberá fijar una nueva fecha "inexcusable" mediante una resolución posterior. De momento, esta fecha todavía no consta señalada.
- La acusación particular considera que el recurso de la familia Careta no debería suspender la causa y recuerda que una personación tardía no puede comportar la retroacción ni la paralización del procedimiento. Por eso insiste en que nada justifica aplazar la audiencia hasta finales de octubre.
Casi 25 años esperando justicia para Helena Jubany
Helena Jubany murió en Sabadell en diciembre de 2001. Desde entonces, su familia ha mantenido una lucha constante por reabrir la investigación, impulsar nuevas pruebas y evitar que el caso quedara archivado definitivamente. Ahora, cuando la causa ya ha superado la fase de los escritos de acusación y defensa, la familia ve cómo una nueva suspensión vuelve a retrasar la posibilidad de juicio. La muerte reciente de Joan Jubany i Itxart acentúa la sensación de injusticia y agotamiento acumulada durante décadas.
La petición es clara: que se respeten todas las garantías procesales, pero que estas no se conviertan en una excusa para aplazar indefinidamente el desenlace judicial. Después de tantos años, la familia de Helena todavía se ve obligada a recordar a la justicia que el tiempo también forma parte de la reparación.