La visita del Papa León XIV a Barcelona este martes, 9 de junio, contó con una destacada presencia mataronina. Según fuentes del movimiento parroquial, desde Mataró salieron hasta cinco autocares con fieles, además de un número significativo de personas que se desplazaron por su cuenta hacia la capital catalana para participar en los actos.
La movilización se articuló principalmente a través de las parroquias de Santa María, María Auxiliadora, Sant Josep, Mare de Déu de Montserrat, Sant Joan Bosco, Sagrada Família y Sagrat Cor, que coordinaron el desplazamiento de los participantes.
En conjunto, los dos primeros autocares reunieron a más de un centenar de personas vinculadas sobre todo a Santa María y Montserrat, mientras que tres vehículos más llevaron fieles de María Auxiliadora y otras comunidades parroquiales de la ciudad. Sumando los desplazamientos individuales, la participación procedente de Mataró se eleva a varios centenares de personas.
El objetivo de todos ellos era asistir a la vigilia y a la celebración multitudinaria que tuvo lugar en el Estadi Olímpic Lluís Companys, convertido en epicentro de la visita del pontífice.

Emoción y una jornada multitudinaria en Montjuïc
Entre los asistentes, el sentimiento compartido era de emoción y expectativa por escuchar el mensaje del Papa. Muchos fieles destacaban la importancia espiritual del encuentro y el hecho de poder ver de cerca al líder de la Iglesia católica, que definieron como un momento "único" para la comunidad creyente.
La vigilia reunió a unas 40.000 personas y llenó completamente el estadio en un ambiente de celebración, música y oración. Antes de la homilía, los asistentes participaron en testimonios, cantos y momentos de reflexión, en una liturgia que combinó el formato religioso con elementos propios de un gran acto multitudinario.
La programación alternó música, intervenciones breves y oración, en una puesta en escena que varios asistentes describieron como cercana en algunos momentos a un concierto, con una presencia de la liturgia tradicional menos marcada de lo que algunos esperaban.

Mataronins hacia el Estadi Olímpic. Foto: J. M.
Mensaje del Papa: acogida, diálogo y dignidad
Durante su intervención, el Papa León XIV pidió que “este país sea un espacio acogedor para todos”, donde cada persona sea respetada “en su dignidad” y amada “por aquello que es”. El pontífice centró su mensaje en la necesidad de reforzar el diálogo social, la búsqueda del bien común y la mirada “con humildad y sin prejuicios” sobre la realidad.
También hizo referencia a las “antiguas y nuevas pobrezas” de las sociedades actuales y situó la dignidad humana en el centro de su discurso. León XIV animó a “buscar, cuestionarse y dialogar”, incluso en contextos de dificultad o incertidumbre.
El Papa defendió una fe capaz de “armonizar la diversidad” y vinculó esta actitud con la construcción de una sociedad más justa y cohesionada. En este sentido, remarcó que las crisis personales, sociales o eclesiales no se deben entender solo como fracasos, sino también como oportunidades de transformación y de “vida nueva”.
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