Las quejas por el estado de las áreas de contenedores se han extendido durante las últimas semanas por diferentes barrios de Mataró. Las denuncias coinciden en los mismos problemas: contenedores desbordados, fugas de líquidos, malos olores, suciedad acumulada en el suelo y recipientes dañados que, según los vecinos, hace días o semanas que no se sustituyen. El Ayuntamiento atribuye estas incidencias principalmente a las averías que han afectado a varios camiones del servicio de recogida durante el último mes, una situación que, asegura, se ha visto agravada por las altas temperaturas, mientras acelera la renovación de los contenedores de la ciudad.
Los testimonios, recogidos tanto en las redes sociales —en especial en grupos de Facebook como 'Foto Denuncia Mataró'— como en comentarios en Capgròs y en instancias registradas en el Ayuntamiento, dibujan una situación que afecta a puntos muy diversos de la ciudad y que los residentes consideran un problema tanto de imagen como de salubridad.

Un contenedor con pérdidas en el barrio de Cerdanyola. Foto Cristina Navarro
Fugas, hedor y suciedad delante de una escuela
Uno de los casos más denunciados es el de la calle Iluro, delante de la Escola Divina Providència y de la sede de TEA Asperger Maresme, donde una vecina asegura que hace más de cuatro años que hay ocho contenedores situados delante mismo de los accesos a los dos equipamientos.
Según explica, a pesar de las reiteradas peticiones, la limpieza solo se hizo después de que la denuncia tuviera eco público. Aun así, asegura que varios contenedores continúan rotos por la parte inferior, provocando fugas constantes.

Contenedor en el barrio de Cirera. Foto Isa Escobar
La residente relata que hace unas semanas un contenedor de orgánica se reventó durante la recogida y el líquido residual quedó esparcido sobre el asfalto sin que, días después, la zona hubiera sido desinfectada. Posteriormente también se rompió el contenedor del vidrio. "¿Se pueden imaginar el hedor y la suciedad?", lamenta, advirtiendo también del riesgo que esta situación comporta para los niños que entran y salen diariamente de la escuela.
Quejas repartidas por varios barrios
Las denuncias también llegan desde otros puntos de la ciudad. Una residente del Passeig Ramon Berenguer, del barrio de Cerdanyola, asegura que hace días que reclama la limpieza de los contenedores porque considera que su estado es "vergonzoso" y afirma que tocarlos resulta desagradable por la suciedad acumulada.

Contenedores desbordados en la calle Burriac
En Rocafonda, otra vecina describe una situación que califica de "antihigiénica". Explica que los líquidos que sueltan los contenedores hacen que la acera quede pegajosa, provocan un fuerte hedor que llega hasta su casa y favorecen la presencia de ratas. "El mal olor me llega hasta el dormitorio", asegura.
En este caso, sin embargo, la situación podría empezar a desencallarse. Según la misma vecina, después de trasladar la queja el Ayuntamiento le ha comunicado que el pasado fin de semana estaba prevista una actuación de limpieza y que la semana en curso se instalarán los nuevos contenedores en esta área.

Contenedor de orgánica con pérdidas en la calle del Parc
Una instancia alerta de problemas de salubridad
Otra de las quejas ha llegado al Ayuntamiento mediante una instancia registrada. La residente, en este caso, denuncia que los suelos de las zonas de contenedores hace más de un mes que no se limpian y asegura que los regueros procedentes de los residuos orgánicos se acumulan bajo los recipientes, especialmente en la calle del Parc, entre las calles Massevà y Carme, así como en otros puntos de la ciudad.
Según expone, la combinación de temperaturas elevadas, líquidos acumulados y restos de residuos genera malos olores y un riesgo para la salubridad pública, motivo por el cual reclama que se limpien periódicamente las aceras y la calzada, se retiren los residuos atrapados bajo los contenedores y se sustituyan los recipientes dañados.

Un contenedor de orgánica con fuga en la ronda O'Donell. Foto Candi Cruz
"No pedimos milagros, solo que se vacíen los contenedores"
En el barrio de l'Havana, concretamente en la isla de contenedores de la avenida del Maresme con la calle Navarro, otra vecina considera que el problema va más allá del incivismo. Según explica, muchas bolsas quedan fuera porque los contenedores a menudo están llenos o no se vacían con suficiente frecuencia, mientras que bajo los recipientes se acumulan residuos y suciedad durante días.
La misma residente considera que la combinación de contenedores llenos, regueros, malos olores y una limpieza insuficiente da una imagen de degradación que muchos vecinos consideran incompatible con el importe de la tasa de basuras que pagan. "No pedimos milagros; pedimos que se vacíen los contenedores y que se limpie alrededor", resume.

Contenedor en la calle Alarcon. Foto Montse Salvà
El Ayuntamiento atribuye los problemas a las averías de los camiones
Consultado por Capgròs, el Ayuntamiento admite que durante las últimas semanas se han producido incidencias en el servicio. Según fuentes municipales, varios vehículos de la recogida de residuos han sufrido averías, lo que ha obligado a reorganizar los circuitos habituales. Estas incidencias, añaden, se han visto agravadas por las altas temperaturas, especialmente en lo que se refiere a la fracción orgánica, provocando problemas de malos olores en diferentes puntos de la ciudad.
El consistorio asegura que ha requerido a la empresa concesionaria que acelere la resolución de estas incidencias, mientras continúa trabajando en la licitación del nuevo contrato de limpieza y recogida y en la renovación de los contenedores por un modelo más robusto y de mayor capacidad.

Nuevos contenedores en Mataró, preparados para evitar roturas y actos vandálicos
La ciudad ya empieza a renovar los contenedores
Estas quejas coinciden con el inicio de la renovación de los contenedores de Mataró, un proyecto que ha comenzado esta misma semana con la instalación de los primeros 250 contenedores metálicos en una cincuentena de áreas de recogida.
Los nuevos modelos, más robustos y con entre un 10 y un 15% más de capacidad, deben sustituir progresivamente los antiguos contenedores de plástico, más vulnerables a los desperfectos y a los actos vandálicos. El Ayuntamiento también defiende que facilitarán el mantenimiento y ayudarán a reducir los problemas de desbordamiento.
Durante la presentación de la renovación, el alcalde David Bote ya reconoció que "el estado de la limpieza debe mejorar", mientras que el concejal de Transición Verde, Xesco Gomar, explicó que el despliegue de los nuevos contenedores se hará priorizando los puntos negros de la ciudad, es decir, aquellas áreas que acumulan más incidencias, como algunas de las que estos días han centrado las quejas de los vecinos.
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