El Sindicat d’Habitatge de Mataró denuncia el riesgo de desahucio de una familia vulnerable del barrio de Cerdanyola que, según la entidad, este martes 29 de septiembre podría ser obligada a dejar el piso donde vive desde hace once años. El desahucio está señalado a las 7 de la mañana en la ronda de la Cerdanya, y el Sindicat ha convocado una concentración para intentar detenerlo.
Según explica el colectivo, el propietario de la vivienda es un gran tenedor con sede en Mataró. En el inmueble vive Jordi, un hombre con un 85% de discapacidad que sufre, siempre según la información facilitada por el Sindicat, una enfermedad rara que le provoca problemas de salud mental. La entidad asegura que hace un año intentó suicidarse.
Con él vive su hermana Alicia, madre soltera de tres hijos, que según el Sindicat tiene unos ingresos de unos 1.000 euros mensuales y destina aproximadamente 700 euros al alquiler. El colectivo denuncia que, en estas circunstancias, la familia se encuentra en una situación de vulnerabilidad residencial y sin una alternativa habitacional adecuada.
El caso, según el Sindicat d’Habitatge, está siendo seguido por los Servicios Sociales. La familia asegura que ha solicitado una mesa de emergencia para acceder a una alternativa residencial, pero que todavía no ha obtenido respuesta. Según la versión del colectivo, la única alternativa que se les ha planteado es disponer de tres noches de hostal para toda la familia.
Protesta en Mataró, este domingo, por el caso Maricarmen
Convocatoria para detener el desahucio y protestas por el derecho a la vivienda
Ante esta situación, el Sindicat d’Habitatge de Mataró ha hecho un llamamiento a concentrarse a partir de las 7 de la mañana de este martes 29 de septiembre en la ronda de la Cerdanyola, número 30, con el objetivo de intentar impedir el desahucio.
La convocatoria llega después de las movilizaciones que estos días se han producido en Mataró y en el conjunto del Estado en torno al derecho a la vivienda, a raíz del caso de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid que se ha convertido en un símbolo de las protestas contra los desahucios. Este lunes, precisamente, se ha convocado una concentración delante del Ayuntamiento de Mataró y el domingo se celebró una asamblea vecinal en el barrio de Cerdanyola.
En su convocatoria, el Sindicat defiende que el caso de la familia de Cerdanyola es un ejemplo de las situaciones de vulnerabilidad residencial que se denuncian estos días y reclama que no sea expulsada de casa sin disponer de una alternativa habitacional.