Año tras año, a finales de junio y a principios de julio hay personas que se preguntan si todavía tienen sentido las reivindicaciones que hacemos desde el colectivo LGTBIQA. Ciertamente, si miramos los progresos legislativos de los últimos años, podríamos pensar socialmente que las reivindicaciones de las disidentes quedan recogidas (todas no) en los diversos reglamentos de nuestras administraciones. Pero es bien sabido que una cosa es la letra impresa, los códigos normativos y otra muy diferente es el día a día del colectivo LGTBIQA.
Si miramos cerca nuestro, si observamos Mataró y alrededores, nos encontramos que la madrugada del 21 de junio un joven mataroní sufría una agresión homófoba cuando volvía a casa después de una noche de fiesta en el marco de las Fiestas de Vista Alegre. Si seguimos ojeando los alrededores de Mataró, recordamos que el grupo "Fades" sufrió una nueva (la tercera) agresión homófoba mientras actuaban en la Fiesta Mayor de Vilassar de Mar. Así que ya lo veis: mientras que las leyes, los reglamentos avanzan (demasiado despacio) e incorporan las reivindicaciones del colectivo, nuestras plazas, calles y Fiestas Mayores no son tan seguras como querríamos.
Hace pocos días Víctor Gonzàlez Clota escribía en la edición digital de esta revista que "la fiesta es un elemento que identifica el lugar que habitamos con una manera de entender la vida". Por lo tanto, yo querría una Mataró que entienda, defienda y dé más y mejor visibilidad a las diversidades del colectivo LGTBIQA especialmente en Les Santes, y todo el año también.
Nos encontramos a finales de julio, a las puertas de la Fiesta Mayor y me pregunto: ¿cómo podríamos defender y mostrar una Mataró orgullosa en el marco de nuestra Fiesta Mayor? Pues, una idea que me viene a la cabeza, sería volviendo al 2024 y haciendo todavía más visibles los "valores LGTBI+" en la programación de Les Santes.
La legislatura comenzaba con buen pie. Antes de Les Santes 2024, no recuerdo ningún acto (“La Petardada”) con un subtítulo tan claro e inequívoco: “fiesta a pie de playa con valores LGTBI+”. Parecía un sueño hecho realidad. Les Santes incorporaban un escenario, por pequeño que fuera, visiblemente no heteronormativo. Pero, aquella flor de unas Santes se marchitaba un año después. De “La Petardada” ni rastro. Encontrábamos en el programa de Les Santes 2025 un acto que se llamaba “Voces Orgullosas”. Las iniciadas en el mundo LGTBIQA entendíamos qué encontraríamos en el escenario, pero cuánta gente no lo entendió porque en la explicación del acto no había nada que recordara los “valores LGTBI+” de 2024? Ninguna referencia que explicara que el Orgullo es reivindicación y visibilidad, que ya no es motivo de vergüenza de nuestras orientaciones sexuales o de nuestras identidades y expresiones de género.
Nos encontramos a finales de julio, a las puertas de Les Santes 2026. Toca ir a buscar el programa (recuerdan cuando no hace tantos años el Ayuntamiento lo repartía puerta a puerta para que todo el mundo estuviera informado?) y me encuentro que la noche del 27 en el Parc hay “Conciertos”: The Tyets + Svetlana. Es cierto que el programa incorpora en las primeras páginas un texto que pone en valor el compromiso de Les Santes con los valores feministas y con la defensa de los derechos del colectivo LGTBIQA, y eso es una buena noticia. Pero este compromiso no puede quedarse solo en una declaración de principios: debe traducirse en una programación, en una nomenclatura de los actos/conciertos, de los escenarios, etc. que hagan aún más visibles estos valores. Llegados a este punto, me gustaría recordar que la visibilidad no es un detalle decorativo de la Fiesta Mayor, es una decisión política.
Tenemos encima una ola reaccionaria de dimensiones gigantescas y tengo demasiado a menudo la sensación de que el gobierno de Mataró defiende con la boca pequeña unos valores que dice defender. Así las cosas, me pregunto si desde Cultura no quieren hacer enfadar a algunos hombres de entre 40-50 años (de aquellos amigos del Presidente Sánchez) que tiempo atrás se sintieron incómodos con algunos discursos y debates feministas. También podría ser que fuera necesario seguir llevando a cabo políticas transversales LGTBIQA, de Igualdad y de Cultura bien integradoras y que rehúyan el conflicto (como el lingüístico) ahora que estamos a 10 meses de elecciones municipales.
Si en este contexto no apostamos desacomplejadamente por una cultura, por una música disidentes, por unos valores que nos identifiquen espacios y maneras de entender nuestras vidas, ¿cuándo será? Que sea ahora y cada día. Pasemos a la acción y como mínimo unos días al año, los de Les Santes, salgamos de la norma del no-lugar que es Mataró. Disfrutemos de Mataró con Orgullo porque no podemos ni queremos seguir siendo la ciudad gris que siempre hemos sido. Pongamos color a las fiestas populares. Hagámonos bien visibles en los escenarios, en los programas y en los carteles de las fiestas de nuestros barrios.
Ante quienes quieren devolvernos a la sombra, llenemos Les Santes de Mataró de Orgullo y de diversidad.