Los Mossos d'Esquadra detuvieron el 5 de mayo a un hombre y una mujer en Cardedeu por pagar con billetes falsos de 50 euros a vendedores de lotería y comerciantes. Los dos arrestados, de 32 y 29 años, realizaron numerosas estafas durante dos meses en diversas poblaciones del área metropolitana, como Mataró, l'Hospitalet de Llobregat y Barcelona.
La investigación, a cargo de los especialistas de Falsificación de Moneda de la DIC, permitió comprobar que muchas de las víctimas eran vendedores de lotería (hasta 46 afectados en total). Los dos detenidos, que acumulan una veintena de antecedentes, utilizaban un bebé de nueve meses para distraer a las víctimas y ganarse su confianza.
Los investigadores determinaron que los sospechosos actuaban diariamente en diferentes municipios y seguían siempre el mismo patrón: compraban un cupón de rasca de uno, dos o cinco euros, comprobaban in situ si era premiado y recibían el cambio. En algunos casos, llegaron a colocar dos billetes falsos consecutivos a la misma víctima el mismo día.
Los agentes confeccionaron un mapa delincuencial donde marcaron los días y horas, así como la ubicación de las poblaciones donde habían actuado. Haciendo esto determinaron el recorrido de los autores y los pudieron identificar. Una vez localizados, se averiguó su domicilio habitual en Cardedeu y el Juzgado de Instrucción núm. 13 de Barcelona autorizó una entrada y registro. En el domicilio se intervinieron un total de 56 billetes falsos, 3 dispositivos móviles y diversa documentación que había sido sustraída.
Los dos detenidos pasaron a disposición judicial el 7 de mayo como presuntos autores de un delito de estafa y de falsificación de moneda.
Billetes falsificados de muy buena calidad y fabricados en el sur de Italia
Los billetes de 50 falsificados eran de muy buena calidad e imitaban las marcas táctiles propias de los billetes legítimos. Eran reproducciones de la nueva serie Europa del euro, muy difíciles de detectar excepto si se observa en la parte inferior izquierda del anverso del billete. El valor facial impreso en color verde no cambia de color ni produce el efecto tornasolado cuando se mueve, a diferencia de los billetes auténticos, que sí muestran este cambio cromático característico. Los billetes los obtenían del mercado negro y están fabricados en el sur de Italia.