Lo que podría haber sido un Trabajo de Investigación más ha acabado convirtiéndose en un proyecto musical con nombre propio, canciones y futuro. Diego Serrano De Gea y Martí Vergés Espín, dos amigos desde la infancia y estudiantes de Bachillerato Escénico del Institut Laia l'Arquera de Mataró, han creado Morningrise, una banda de metalcore con la que han publicado su primer EP.
Su disco se puede escuchar aquí
Después de haber ido a centros diferentes durante la ESO, los dos jóvenes volvieron a coincidir en el bachillerato, donde vieron en la música una oportunidad para desarrollar un proyecto que fuera más allá de la teoría.
"Somos dos amigos de la infancia, desde primaria. En el bachillerato los dos elegimos escénico y, cuando tuvimos que decidir el tema del Trabajo de Investigación, pensamos que, como nos interesa mucho la música a los dos, podíamos hacer el proceso desde la composición de un EP hasta todo lo que viene después, como el marketing", explica Serrano.
El proyecto se planteaba como un recorrido por todas las etapas de creación de un álbum: composición, grabación, producción, distribución y promoción.
Portada del disco
Una apuesta por el metalcore
La elección del género fue natural: ambos comparten el interés por el rock y el metal. "Hablamos de qué género podíamos hacer y escogimos el metalcore, que nos gusta a los dos. Parte del metal, pero no todo es igual: tiene partes muy duras y extremas, pero también tiene otras partes, sobre todo en los estribillos, que son más melódicas y bonitas", detalla Serrano.
Las primeras canciones empezaron a tomar forma en abril del año pasado. Paralelamente, los dos estudiantes se sumergían en las herramientas y los procesos necesarios para hacer una producción musical. "Haciendo el Trabajo de Investigación aprendimos a hacerlo todo, programas de producción y de grabación. Yo hice un curso de producción musical y me he convertido en el productor de este EP", asegura Serrano.
Producción y grabación autogestionadas
Serrano se encarga de las voces y el bajo, mientras que Vergés toca la batería, la guitarra y también pone voz. El EP cuenta, además, con la participación de otros amigos, entre los que se encuentra Nanook, que incorpora una parte de rap en una de las canciones, y una compañera del bachillerato que participa con su voz.
La batería se grabó en casa de un amigo de los padres de Vergés, vinculado al mundo de la música, mientras que las guitarras y el bajo también se grabaron fuera de casa. Las voces se grabaron sobre todo en el domicilio de Serrano.
"No hemos ido a ningún estudio profesional. Todo lo que hemos hecho ha sido grabar en lugares semiprofesionales con gente que sí que es profesional", añade Serrano. También se ha ocupado de las mezclas y la postproducción, con el objetivo de conseguir un resultado con un acabado profesional.
El reto del marketing
El marketing musical fue la otra gran pieza del proyecto. "Lo que más nos importaba, aparte de la música, era el marketing. Era la parte que más nos motivaba porque nunca lo habíamos hecho antes. Tocar canciones lo hemos hecho, hemos hecho directos y hemos compuesto, pero la parte de marketing era lo que más nuevo nos cogía", reconoce Serrano.
Otro de los retos fue cómo publicar música en plataformas como Spotify sin el apoyo de una discográfica. "Sabíamos que se tenía que hacer a través de una distribuidora, pero tuvimos que hacer un estudio de todas las distribuidoras que había. Algunas funcionan con un pago mensual y, si dejas de pagar, te quitan la música", recuerda Serrano.
Serrano y Vergés, actuando como Morningrise
Ahora, con el EP ya publicado, Morningrise está haciendo difusión a través de las redes sociales y ha contactado con diferentes medios, revistas y personas vinculadas a la escena musical. También tienen prevista una entrevista con una radio de Madrid y han empezado a buscar oportunidades para actuar en directo, entre ellas el contacto con la Casa de la Música de Mataró.
Además, durante el proceso han compartido su música con otros grupos de la escena catalana con más trayectoria. Dos de estos grupos han escuchado el EP y les han hecho llegar una valoración positiva, según explican los estudiantes.
Un proyecto con futuro
El proyecto no acabará con el Treball de Recerca. "Nuestra idea es seguir con el grupo. Aunque tengamos cada uno nuestras bandas, si surgen más canciones conjuntas, darle continuidad", apunta el estudiante de bachillerato mataroní.
En definitiva, Morningrise ha convertido un Treball de Recerca en un proyecto musical real: un primer EP, una banda con identidad propia y el reto de continuar creciendo dentro de la escena del metalcore.