El acuerdo firmado entre patronal y sindicatos sobre Negociación Colectiva y la ocupación es un ejemplo de responsabilidad y demuestra que los agentes sociales, si se nos deja negociar sin presiones externas, podemos llegar a acuerdos.
Este acuerdo se produce en un contexto económico terrible y con unas perspectivas de futuro a corto/medio plazo peores todavía: Más de 5 millones de parados y paradas y, si se confirma la recesión, al 2012 podemos llegar a los 6 millones pedían a CCOO como primer sindicato que estamos en España, Cataluña y en la comarca dar un paso al frente. Por responsabilidad. Por eso CCOO hemos apostado por el acuerdo desde el inicio, inclús cuando desde hace semanas ves del PP y CIU, el FMI, el Banco de España y de la patronal madrileña y andaluza llamaban públicamente al gobierno porque decretara la reforma de una manera rápida y que fuera contundente.
Este no es el acuerdo que le hubiera gustado a sectores del PP ni de CiU ni de la CEOE, pero todas las partes hemos hecho un esfuerzo para crear las condiciones necesarias para FRENAR la sangria de la destrucción de puestos de trabajo. Porque este acuerdo no es para CREAR ocupación, no nos engañamos; la ocupación se crea con politiques económicas no regresivas, con profundas reformas fiscales que garanticen la repartición de la riqueza y con reformas bancarias que hagan fluir el crédito a empresas y familias.
Este acuerdo, al margen de la contención salarial, abre la puerta a las empresas a tomar medidas de flexibilidad interna en condiciones de crisis para evitar destruir ocupación. La novedad está en que sólo lo podrán hacer pactándolo con la representación sindical a la empresa o con los sindicatos de referencia de la zona.
La contención salarial está compensada con medidas que, por primera vez en el Estado, recoge un acuerdo: la reinversión de parte de los beneficios a la empujadas, el control de los salarios de altos cargos y medidas de control de precios para ligar corto la inflación.
También se mantiene el marco de la negociación colectiva. Esto era fundamental por CCOO, puesto que los convenios sectoriales son la garantía de derechos y condiciones laborales mínimas a las empresas, sobre todo a las PYMES. Permitir que las empresas pudieran salirse del convenio y unilateralmente, pactar un convenio propio, condenaba a la gran mayoría de los trabajadores y trabajadoras de las empresas de la comarca a perder muchos derechos consolidados. Así, se manda un mensaje claro en el gobierno : la Negociación Colectiva es materia del mundo del trabajo, no del poder legislativo. Si no se respetara seria una transgresión muy grave de la libertad de los agentes sociales para negociar.
De todas formas este acuerdo no es normativo. Para aplicarlo a los convenios se tiene que negociar a cada ámbito; y aquí es donde entramos nosotros, los sindicatos. Donde tengamos fuerza y organización seremos capaces de llegar a acuerdos beneficiosos por la ocupación, por la continuidad de las empresas y para mejorar las condiciones de la clase trabajadora. Por eso es importante que trabajadores y trabajadoras se conciencien y se acerquen al sindicato, sobre todo, cuando tengan que negociar acuerdos y así vayan a la negociación con el asesoramiento necesario. Sólo unidos y organizados seremos fuertes para conseguir las mejores condiciones laborales por todo el mundo.
Hay quién ha puesto en entredicho la legitimación de CCOO para firmar estos acuerdos. Nuestra legitimación nace, primero, del marco Constitucional, por sobretodo, de haber vuelto a ser el primer sindicato del país una vez más con más de cien dieciséis mil delegados y delegadas y de la afiliación que a pesar de su desaceleración y de los muchos cierres de empresas con el que esto compuerta continúa creciente. Ya somos más de un millón doscientos mil en España. Pero sobre todo , nace de la negociación. Si no fuéramos capaces de llegar a acuerdos cuando hay conflictos, dejaríamos de ser útiles y la clase trabajadora no nos reafirmaría una y otra vez su confianza.
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