"Damos fe de esta estrofa, son desechos de en Cascarilla". Este es el salmo que remata cada estrofa de las últimas voluntades de en Cascarilla, el día de su entierro. "Son desechos de en Cascarilla. 1979-2009" también es el título de la exposición dedicada a los 30 años de esta irreverente figura, que se podrá ver al Museo de Mataró a partir de este miércoles, día 4. Un acto complementario al Carnaval mataroní que se empezó a trabajar el año pasado, pero que quedó frenado debido al impàs que vivió la fiesta. Comissariada por Xavier Ribas y Pere Vàzquez, la exposición presentará las máscaras de todos los cascarillas desde su origen (fue creado en 1979), acompañadas por vestuario de la figura, maniquíes, documentación, fragmentos del pregón de diferentes años, entre otros elementos.
El objetivo, tal y cómo dice Vàzquez, es "demostrar que en Cascarilla es una figura importante de la ciudad". No sólo porque cumpla tres décadas de vida, sino por el que supuso su aparición en plena transición, cuando hacía tan sólo dos años que el Sido disfrutaba de instituciones democráticas. "Las críticas a la política y la iglesia y la presencia explícita de motivos sexuales eran muchos transgresores", constata. De hecho, costó que la sociedad de la transición y los primeros años de democracia lo asimilara del todo bueno. Hasta el punto que durante cinco años, entre 1987 y 1991, lo borraron del mapa. Su aparición en 1986 con un pene gigante que sacaba espuma por la punta creó un gran escándalo, provocando un alud de cartas a los diarios de la época, algunas de las cuales también se mostrarán a la exposición.
Miércoles, día 4. Inauguración. A las 7 de la tarde al Museo de Mataró.
El objetivo, tal y cómo dice Vàzquez, es "demostrar que en Cascarilla es una figura importante de la ciudad". No sólo porque cumpla tres décadas de vida, sino por el que supuso su aparición en plena transición, cuando hacía tan sólo dos años que el Sido disfrutaba de instituciones democráticas. "Las críticas a la política y la iglesia y la presencia explícita de motivos sexuales eran muchos transgresores", constata. De hecho, costó que la sociedad de la transición y los primeros años de democracia lo asimilara del todo bueno. Hasta el punto que durante cinco años, entre 1987 y 1991, lo borraron del mapa. Su aparición en 1986 con un pene gigante que sacaba espuma por la punta creó un gran escándalo, provocando un alud de cartas a los diarios de la época, algunas de las cuales también se mostrarán a la exposición.
Miércoles, día 4. Inauguración. A las 7 de la tarde al Museo de Mataró.