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J. Salicrú

En Cascarilla XXVIII empieza su reinado llamando a legalizar la marihuana

La carencia de referencias políticas y sobre todo sexuales marca el pregón de la fiesta

Casi bien ni gota de sexo y pocas críticas a los políticos. En Cascarilla XXVIII, autobatejat como "el fumeta", se presentó viernes día 24 al atardecer con un discurso muy alejado de los tópicos de Carnestoltes mataroní, una muestra más de las ganas de transformación que tiene el Comité de Crisis de Carnestoltes respeto el estilo de la fiesta. El rey del Carnaval, que llegó en carroza, hizo ante unas trescientas personas una aferrada demensa del derecho de los mataronins a consumir las drogas que consideren necesàries, y en este sentido reclamó la legalización de la Marihuana criticando de paso la nueva ley antitabaco.

Las críticas al Patronato de Cultura si que fueron duras. Por no haber previsto la coincidencia de la muestra Sedentarios montada a la plaza del Ayuntamiento, en Cascarilla llamó los mataronins a quemar las instal•lacions de la antigua beneficencia. Por su parte, el regidor de Urbanismo Arcadi Vilert fue acusado de "especulador" y de "delincuente", definición dentro de la cual también entraron el alcalde Joan Antoni Baron.

En el apogeo de su discurso, durante el cual las risas fueron mínimos, el rey de los tarambanas llamó a la independencia de Mataró respeto "la Cataluña sociovergent y la España facha". La excepción respeto las pocas críticas políticas fue el Partido Popular que, como es habitual, recibió los peores elogios y los miembros del cual fueron acusados de "fachas, xulos y mentirosos". Tambiénhubo críticas por la entidad de ahorros local, Caja Laietana, que este año patrocina el programa de actas, cosa que aprovecharon los organizadores.

Al acabar el pregón, en Cascarilla se desplazó hasta la plaza de Santa Anna donde tuvo la actuación de los mataronins The Cabrians, que con su ska congregaron un buen número de público.

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