Esquerra Republicana de Mataró ha criticado la ubicación de una caseta de castañas justo al lado de la Cadira de l’Alcalde, el monumento de la Riera que homenajea a Josep Abril i Argemí, alcalde republicano de la ciudad fusilado por el franquismo. La formación considera que la instalación de la parada comercial en este punto, autorizada un año más por el Ayuntamiento, supone una "falta de respeto intolerable" hacia un espacio de memoria democrática.
En un comunicado, ERC lamenta que el consistorio permita una actividad comercial tan cerca de un monumento que recuerda a una de las figuras represaliadas por el franquismo en Mataró. Los republicanos reivindican que la Cadira de l’Alcalde no es un simple elemento del mobiliario urbano, sino un símbolo de la represión franquista y de la defensa de las libertades democráticas.
"No es una cuestión de criterio urbanístico. Es una cuestión de respeto institucional, de memoria democrática y de dignidad colectiva", señala la formación, que considera que la ubicación de la caseta desvirtúa el significado del homenaje a Josep Abril.

No cuestionan la tradición de las castañas
Esquerra deja claro que su crítica no va dirigida contra la venta de castañas ni contra la celebración de la Castanyada, sino exclusivamente contra el emplazamiento escogido. "No cuestionamos la tradición de las castañas ni la vida en la calle. Lo que cuestionamos es la falta de conciencia histórica que implica autorizar esta ubicación", afirma el partido.
En este sentido, los republicanos consideran que permitir que una parada comercial se instale junto a un monumento dedicado a una víctima de la represión franquista contribuye a banalizar su significado y puede acabar convirtiendo un espacio de recuerdo en un simple elemento decorativo.
ERC defiende que una ciudad que aspira a ser referente en memoria democrática debe garantizar el respeto y la protección de sus monumentos conmemorativos. Por ello, reclama que se preserve la dignidad de la Cadira de l’Alcalde Abril y que no se permitan ubicaciones comerciales que puedan desvirtuar su valor simbólico. "Este símbolo merece dignidad y respeto, no banalización", concluye la formación.
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