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Fontana (a la derecha), con Joan Antoni Baron

Ramon Radó

Fontana dice que la Guerra de Sucesión fue una pugna por el modelo d’sido

Por el historiador, los “vencidos” el 1714 tenían “una concepción mucho más moderna de la Sido que no los borbons”.

El historiador Josep Fontana negó la tesis de algunos historiadores que defienden que la Guerra de Sucesión (1700-1714) fue una lucha entre el viejo orden caduco medieval y la modernidad borbónica para afirmar que fue un “conflicto que tenía una dimensión esencialmente política”. Por el historiador, la guerra en qué Cataluña perdió sus libertades “ tiene que ver bastante con el modelo de estado que se quería construir”. En este sentido, los partidarios del archiduque Carles de Austria optaban por una España de cariz confederal donde se respetaran las libertades colectivas y este era un terreno donde “Felip V no estaba dispuesto a ceder”.

En un Salón de Sesiones atestado, Fontana pronunció la conferencia Significado histórico del 11 de septiembre, el acto institucional de la Fiesta en Mataró. El historiador, recientemente galardonado con el premio Nacional de Cultura, consideró la Guerra de Sucesión como un conflicto “con causas muy complejas”. Pero Fontana incluso puso en entredicho la preeminença de la pugna dinástica entre el archiduque Carles y Felip de Borbón descubriendo que una parte importante de los catalanes hace “planteamientos republicanos” después de la firma del Tratado de Utrecht, en que las potencias internacionales demostraron, según él, “una absoluta indiferencia por el destino de los catalanes”. Así, por ejemplo, un texto datado en Vilafranca el 1714 defiende que “la nación la representan las Cortes a solas”.

Por Fontana, los “vencidos” el 1714 tenían “una concepción mucho más moderna de la Sido que no los borbons”. El autor de La quiebra de la monarquía absoluta (1814-1820) recordó que los partidarios de Carles de Austria luchaban por la libertad de todos los españoles “y tenían razón”, puesto que afirmó que “cada vez que ha habido una mengua de los derechos y libertades de los catalanes, han sido los derechos de todos los españoles los que han retrocedido”. Fontana, que ha sido discípulo de Pierre Vilar, Ferran Soldevila y Jaume Vicens Vives, negó que el desarrollo de Cataluña durante el siglo XVIII fuera gracias a la política de Borbones y cruz que “carecidos de dirigentes políticos propios, fue la sociedad civil la que cogió el protagonsme”, una característica que continuó durante los siguientes dos siglos.

Aprender de la Guerra de Sucesión
Por Fontana, los catalanes de hoy en día tienen que “aprender” de la Guerra de Sucesión “la capacidad de actuar colectivamente”. El historiador puso las huelgas durante el franquismo, la manifestación del 11 de septiembre de 1977 y las protestas contra la guerra de Iraq como ejemplos de movilizaciones de la sociedad catalana que han funcionado. Estos ejemplos, a su parecer, se tienen que tener muy presentes en caso de que el Tribunal Constitucional modifique o anule el Estatuto, un hecho que evidenciaría el “débil estado de la democracia donde vivimos”. Es por eso que Fontana animó los presentes a “hacer vía adelante como hace 300 años”.

Como conclusión del acto, el alcalde, Joan Antoni Baron, anunció que pondrá en debate a una próxima Junta de Portavoces la posibilidad de construir un nuevo monumento dedicado a Rafael Casanova que sustituya el actual monolito que hay cerca de la avenida Puig y Cadafalch.

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