En el justificado rebombori que se está llevando a cabo con motivo del legado Arenas, echo de menos, y mucho, el nombre, la figura y la obra de Jaume Arenas que casi parece como si no hubiera existido. Por mí es un olvido tan inexplicable como injustificado.
Cualquier análisis que se haga a la obra de los hermanos Arenas llega siempre a la misma conclusión. Jordi Arenas era la cordura, el oficio, el afán de una perfección. Es el gran pintor que engloba sus diversas facetas. Jaume Arenas en cambio es el arrebato, el sentimiento, la ojeada, en definitiva lo verdadero artista de la familia.
Jaume Arenas se dedicó a la acuarela y lo hizo con afán de sensibilidad y de buscar unos nuevos caminos y nuevas sensaciones. Cuando la acuarela en nuestro país se movía en el carrincló seguir de la Asociación de Acuarelistas, Arenas rompió moldes con sus aiguades, paisajes, sus investigaciones, hasta lograr su disparo diferencial con aquellas marinas cromáticas y abstractives que todos conocemos.
La revolución artística en Mataró la llevaron a cabo Alcoy, Rovira Requesón y Jaume Arenas. Los primeros con el apoyo de una parte de la burguesía, Jaume Arenas haciendo la revolución desde dentro la burguesía. Unos y otros consiguieron hacer entender que se podía ir algo más allá en el arte, que no todo era realismo, figuración y paisaje carrincló. Que había que dar el paso adelante. Además Arenas apostó por un arte diverso con la creación y dirección de la sala del Club Náutico donde se pudo disfrutar de exposiciones de gran calidad.
Por eso y por mucho más hay que recuperar la memoria y el arte de este gran artista.
Cualquier análisis que se haga a la obra de los hermanos Arenas llega siempre a la misma conclusión. Jordi Arenas era la cordura, el oficio, el afán de una perfección. Es el gran pintor que engloba sus diversas facetas. Jaume Arenas en cambio es el arrebato, el sentimiento, la ojeada, en definitiva lo verdadero artista de la familia.
Jaume Arenas se dedicó a la acuarela y lo hizo con afán de sensibilidad y de buscar unos nuevos caminos y nuevas sensaciones. Cuando la acuarela en nuestro país se movía en el carrincló seguir de la Asociación de Acuarelistas, Arenas rompió moldes con sus aiguades, paisajes, sus investigaciones, hasta lograr su disparo diferencial con aquellas marinas cromáticas y abstractives que todos conocemos.
La revolución artística en Mataró la llevaron a cabo Alcoy, Rovira Requesón y Jaume Arenas. Los primeros con el apoyo de una parte de la burguesía, Jaume Arenas haciendo la revolución desde dentro la burguesía. Unos y otros consiguieron hacer entender que se podía ir algo más allá en el arte, que no todo era realismo, figuración y paisaje carrincló. Que había que dar el paso adelante. Además Arenas apostó por un arte diverso con la creación y dirección de la sala del Club Náutico donde se pudo disfrutar de exposiciones de gran calidad.
Por eso y por mucho más hay que recuperar la memoria y el arte de este gran artista.