Que los niños duerman más o menos, siempre dentro de unos horarios razonables, no tiene que preocupar a los padres. Este es uno de los mensajes que Rosa Jové, autora del libro Dormir sin lágrimas, dirigió al público asistente mayoritariamente madres- a la presentación de su libro jueves día 5 a la librería Robafaves. A lo largo del acto la autora se dedicó a hacer cultura del sueño, es decir hizo una pequeña introducción al mundo del sueño infantil, explicando diferentes casos que se ha encontrado en su consulta a lo largo de los años de experiencia con que cuenta. A partir de estos casos Jové aseguró que muchas veces los problemas no son de los niños sino de los padres, dado que las horas de sueño de los hijos no se sincronizan con la de los padres.
La autora también trató otras curiosidades relacionadas con el ámbito del sueño, como por ejemplo las etapas que constituyen este proceso, donde destacan: el sueño profundo, que normalmente se da a la primera parte de la noche, y es aquel donde el cuerpo repone totalmente; y la fase REMO, donde ordenamos nuestras ideas y los conocimientos se instauran a nuestro cerebro, y rige nuestras emociones, así, soñaremos con hechos más o menos agradables según el día que hayamos tenido. Durante una noche las persones adultas se desvelan entre ocho y diez veces, pero estos, como que dominamos la técnica del sueño, se volvemos a dormir sin darse cuenta. Los niños, pero, no dominan la técnica y por lo tanto los cuesta pasar de este despertar a volverse a dormir y hay que darlos tiempo porque lo aprendan por si sólo. Según las últimas gráficas de sueño infantil apuntadas por la autora los niños acabados de nacer tienen que dormir entre doce y dieciséis horas y no veinte cómo anuncian algunas publicaciones del ámbito.
Rosa Jové es especialista en psicopediatria -trata con niños de 0 a 3 años- y es presidenta del Collegi Oficial de Psicólogos de Lleida y la responsable del programa de salud materna- infantil de UNICEF de la misma provincia. A la presentación también asistieron representantes de la Liga de la Leche, que se encargaron de hacer una pequeña introducción, hablando de la persona de Rosa Jové y de su trayectoria profesional.
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Algunos consejos básicos
Hay que pensar que el niño para dormir tiene que tener sueño, es decir, que si se ha levantado de la cabezada a las 7, no podemos pretender que vaya a dormir a las 8.
Cuando ponemos el niño a dormir, la luz y el nivel acústico de la casa, tienen que ser bajos para favorecer su descanso.
Hacer rutinas flexibles, es decir, si el niño se va a dormir un cuarto temprano más tarde del habitual, no pasa nada.
No obligar a los niños a coger hábitos, como por ejemplo el de dormir con peluches.
La persona más cercana al niño, normalmente la madre, lo tiene que poner a dormir siempre, porque así la criatura se siendo más segura.
Cuando el niño se despierta tiene que ver una cara conocida (la del padre o la madre), para tranquilizarse.
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