La casa natal de Puig y Cadafalch, a la venta
Al final de la campaña electoral de las recientes elecciones municipales apareció un cartel a la casa natal de Josep Puig y Cadafalch, al Callejón número 39, anunciando que se ponía a la venta. Este anuncio disparó la alarma sobre su conservación para destinarla en un centro de interpretación de la figura y la obra de este mataroní illustro. CiU la incluyó en su programa electoral y un golpe ganó las elecciones del 2011 se comprometió a conservarla. Han pasado cuatro años de gobierno pero la protección de la casa sigue limitada sólo a su fachada y bastante. Durante la pasada campaña electoral el tema ha pasado desapercibido pues no era prioritario. Ahora el anuncio de su puesta a la venta vuelve a causar alarma de cara el futuro que pueda tener. Hay el precedente del escombro en pleno verano del 2003 de la casa natal de Miquel Biada a la calle de Argentona, número 27, cuando el Ayuntamiento estaba gobernado por el Partido Socialista (PSC), que miró hacia otra banda. Ahora que este partido volverá a gobernar la ciudad, después de cuatro años a la oposición, el tema y el temor - vuelve a tomar cuerpo. Volverá a tropezar con la misma piedra? Recordamos, una vez más, que finales del año 2009 se entregaron al Registro Municipal unas 800 firmas de mataronins y de más de 40 entidades locales que pedían su conservación y destinarla, como ya hemos dicho, a la difusión de la figura gigantesca de este mataroní, quizás el más ilustre y universal que tenemos, como es Josep Puig y Cadafalch. La casa natal del Callejón número 39, no tiene ningún valor desde un punto de vista arquitectónico pero si sentimental e histórico, toda vez que el 17 de octubre del año 1867nació Josep Puig y Cadafalch, dondevivió hasta el año 1898 cuando ya era casado y padre de familia. Después sefue a vivir en Barcelona donde fundó con Enric Prat de la Riba la Liga Regional. Seria regidor del Ayuntamiento de Barcelona (1901-1905), Diputado a Corts (1907-1909); Diputado provincial (1913) y sería elegido presidente de la Mancomunidad Presidente de Cataluña del 1917 al 1923, dejando el cargo debido a la dictadura de Primo de Rivera. Su intensa actividad política no lo privó de seguir trabajando ni como arquitecto ni como historiador del arte románico. El estallido de la Guerra Civil (1936-1939) lo trajo a vivir al sur de Francia en la Cataluña Norte donde prosiguió sus estudios del románico. Acabada la guerra vuelve a Cataluña pero el régimen franquista le prohíbe el ejercicio de arquitecto. A pesar de las enormes dificultades existentes él junto con otras collaboradors, puso hilo a la aguja al enderezar elInstituto de Estudios Catalanes. A diferencia otros políticos que se acomodaron a la situación de entonces, él siguió fiel en su país, a su lengua, a su historia. Moría a los 89 años la vigilia de Navidad de 1956, en Barcelona. Por voluntad propia sus despojos serían trasladados de Barcelona en nuestra ciudad dónde, de forma vergonzante, indigne, como uno proscrito por el régimen franquista, siendo enterrado a un modesto nicho familiar. Dicen que el tiempo pone las cosas a su lugar. La figura gigantesca de Puig y Cadafalch va surgiendo, poco a poco, tan a nivel local como nacional reconociéndole su gran aportación por el país. Recientemente se ha colocado un busto suyo en el Patio de los Naranjos de la Generalitat, en reconocimiento a sus años de presidente del país, y otro al Tecnocampus, recinto universitario con un futuro esperanzador. De aquí dos años (2017) celebraremos dos aniversarios en torno en su figura: los 150 años de su nacimiento (al Callejón, número 39) y los 100 años de la elección como Presidente de la Mancomunidad. Sería un buen momento que su casa natal abriera sus puertas como centro de investigación de Puig. Estamos a la expectativa de ver cuál será la postura del actual gobierno municipal socialista verso la casa natal del Hijo más Ilustre de Mataró.
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