El argentoní Miquel Arnau llenará de paisajes el Espacio Renacuajo desde el próximo jueves, día 29, y hasta el 22 de octubre. La muestra es una compilación de paisajes muy cercanos al artista, puesto que gira en el entorno de Argentona y Mataró. «Son formas que tengo muy vividas, pero no pretendo identificar los cuadros con lugares concretos», dice Miquel Arnau. Asegura que no se considera paisajista, a pesar de que es un campo en el cual se siendo a gusto y que le permite expresarse libremente.
La exposición la formarán una serie de piezas sobre papel, hechos con una técnica mixta que toma como base la acuarela. «Uso material que se puede encontrar en el mercado pero para conseguir más cuerpo muchas veces fabrico la acuarela yo mismo», explica Arnau. Su profesión de restaurador de pintura le ha hecho parar mucha atención a los materiales que utiliza: «Busco siempre que sean de calidad, porque veo cada día como el paso del tiempo provoca el deterioro de piezas hechas con técnicas poco adecuadas».
Un cambio de mentalidad
Miquel Arnau estudió bellas artes en Barcelona. A pesar de que siempre ha pintado, no fue finos hace unos diez años que decidió exponer: «Fue como una revelación, pensé que me tenía que dedicar seriamente, porque un artista necesita el escalfor del público». A sus cuarenta y cinco años combina la tarea de restaurador con su pasión: pintar.
Jueves día 29 A 2/4 de 8 del anochecer.
La exposición la formarán una serie de piezas sobre papel, hechos con una técnica mixta que toma como base la acuarela. «Uso material que se puede encontrar en el mercado pero para conseguir más cuerpo muchas veces fabrico la acuarela yo mismo», explica Arnau. Su profesión de restaurador de pintura le ha hecho parar mucha atención a los materiales que utiliza: «Busco siempre que sean de calidad, porque veo cada día como el paso del tiempo provoca el deterioro de piezas hechas con técnicas poco adecuadas».
Un cambio de mentalidad
Miquel Arnau estudió bellas artes en Barcelona. A pesar de que siempre ha pintado, no fue finos hace unos diez años que decidió exponer: «Fue como una revelación, pensé que me tenía que dedicar seriamente, porque un artista necesita el escalfor del público». A sus cuarenta y cinco años combina la tarea de restaurador con su pasión: pintar.
Jueves día 29 A 2/4 de 8 del anochecer.