El ayuntamiento de Mataró abrió las puertas el pasado jueves día 12, a los 16 niños saharauís que están de acogida con families mataronines. Los niños, acompañados de las familias que los han acogido durante estos días, se sentaron a la Sala de Plenos para escuchar la bienvenida que los ofrecían el segundo teniente de alcalde, Toni Guirao y el regidor de Participación Ciudadana, Carlos Fernández. Durante el acto también intervino la presidenta de la sección de Mataró de la ACAPS, Montse Guardiola, que va agraïr a todos los padres y madres y colaboradores "que hacen posible esta acogida tan humana y educativa", explicaba Guardiola.
Los niños saharauís inscritos en el programa de acogida tienen que tener una edad entre 6 y 12 años. Por algunos, como la Lo-laiza, este será su último año de vacaciones en Mataró. Ana Gómez, vicepresidenta de la ACAPS y madre de acogida de la Lo-laiza, explica que es el sexto año que acoge a niños saharauís: "en casa hemos tenido la Lo-laiza cinco años y otro año tuvimos un niño, pero la Lo-laiza siempre se ha traído muy bien con mi hija, que son de edades similares", comenta Gómez. A pesar de mostrarse un poco tímida, El-laiza no duda al explicar que a ella y a sus amigas, el que más le gusta de Mataró "es la fiesta que hacemos aquí cada año".
La vicepresidenta de la ACAPS afirma que una de las cosas más sorpresivas de los niños cuando llegan por primera vez es que no conocen nada del que consdiderem cotidiano, "se sorprenden que salga agua de un grifo". Por otro lado también resalta la enorme generosidad de los niños, "lo comparten todo, explica Gómez.
Una de las madres de acogida noveles, Amparo López, que es el primer año que acoge una niña, explica que al principio son un poco reservados, pero que cuando te cogen un poco de confianza se vuelven muy espabilados, "son como un hijo más".
Después de la bienvenida, los 16 niños saharauís recibieron una mochila de regalo, hecho con el que se mostraron encantados y, por último, realizaron una fotografía de familia para recordar aquel día tan especial.
Los niños saharauís inscritos en el programa de acogida tienen que tener una edad entre 6 y 12 años. Por algunos, como la Lo-laiza, este será su último año de vacaciones en Mataró. Ana Gómez, vicepresidenta de la ACAPS y madre de acogida de la Lo-laiza, explica que es el sexto año que acoge a niños saharauís: "en casa hemos tenido la Lo-laiza cinco años y otro año tuvimos un niño, pero la Lo-laiza siempre se ha traído muy bien con mi hija, que son de edades similares", comenta Gómez. A pesar de mostrarse un poco tímida, El-laiza no duda al explicar que a ella y a sus amigas, el que más le gusta de Mataró "es la fiesta que hacemos aquí cada año".
La vicepresidenta de la ACAPS afirma que una de las cosas más sorpresivas de los niños cuando llegan por primera vez es que no conocen nada del que consdiderem cotidiano, "se sorprenden que salga agua de un grifo". Por otro lado también resalta la enorme generosidad de los niños, "lo comparten todo, explica Gómez.
Una de las madres de acogida noveles, Amparo López, que es el primer año que acoge una niña, explica que al principio son un poco reservados, pero que cuando te cogen un poco de confianza se vuelven muy espabilados, "son como un hijo más".
Después de la bienvenida, los 16 niños saharauís recibieron una mochila de regalo, hecho con el que se mostraron encantados y, por último, realizaron una fotografía de familia para recordar aquel día tan especial.