Como cada año, el final del verano coincide con una de las fiestas vecinales más antiguas y tradicionales de Mataró: la Serenata de la calle Sant Ramon. La edición de este año empezará con una actuación muy especial, Los tres tenores, que tendrá lugar hoy a las once menos cuarto de la noche, donde participarán los jóvenes tenores titulares del Liceo de Barcelona. "Allá donde van siempre tienen mucho de éxito y por eso esperamos queasista mucha gente", ha comentado el presidente de la Asociación de la calle Sant Ramon, Josep Lluís Gallemí. La actuación, que tendrá lugar después del pregón a cargo del el alcalde Joan Antoni Baron, ofrecerá una selección de Zarzuela y Canción Popular Lírica. Se trata de una iniciativa de la asociación de la calle, que, además de mantener las actividades tradicionales, ha querido buscar otras propuestas atraients para el público más grande. Antes del conciertohabrá la elevada de cohetes y la apertura de la tómbola de plantas que tendrán lugar a las séis de la tarde.
Los cohetes servirán de despertador a los vecinos en la mañana de sábado, para que nadie olvide que la calle Sant Ramon está de fiesta Mayor. Los menuts serán los protagonistas de las actividades matinales, puesto que podrán demostrar sus habilidades artísticas en el concurso de dibujo y participar en todos los juegos infantiles que se han organizado para ellos.
A pesar de que el programa de actividades cubrirá todo el día, el clímax llegará por la noche con la cena de hermandad, la música del grupo Los Palominos y el Baile de Fiesta Mayor con el cuarteto Que tal?. La jornada más activa de esta serenata finalizará con el Chasquido de fin de fiesta, que ya de madrugada, marcará el punto y final del desmadre nocturno.
Y después de tanta fiesta, domingo ofrecerá las actividades más tranquilas de la serenata. Un golpe acabada la misa en honor al patrón de la calle, se celebrará una arrossada para finalizar con buen sabor de boca la serenata de este año.
Josep Lluís Gallemí ha destacado la popularidad de esta serenata, que ya tiene cien cuarenta años de tradición: "Cada año recibimos muchos visitantes, no sólo mataronins, sino también otras localidades". El presupuesto que se ha destinado a la organización de las actividades ha estado de seis mil euros, cantidad que ha permitido ofrecer un programa muy variado. "El vecindario está muy contento con la celebración de esta fiesta y yo tambiénestoy muy satisfecho", ha afirmado Gallemí.
Comentarios