La Asociación de Vecinos del Plan de en Boet ha empezado a recoger firmas entre los participantes a los talleres y actividades que organiza la entidad para denunciar la carencia de espacios y la precariedad de uso de las instalaciones del Centro Cívico del barrio. La entidad está molesta porque considera que este nuevo equipamiento no está cumpliendo con su función de centro cívico puesto que «los departamentos municipales se están quedando con el trozo más gordo del pastel», según ha denunciado uno de los miembros de la entidad vecinal, José Àngel Fernández. «Y la asociación de vecinos, que es la principal dinamizadora del barrio, se queda con las migajas que el Ayuntamiento nos deja», añade. Según Fernández, la entidad sólo dispone de un pequeño despacho para su gestión. Pero todo y las incomodidades, esta no es la principal reivindicación de la asociación: «para hacer los talleres y otras actividades no tenemos un espacio propio, sino que tenemos que pedir permiso cada vez para usar las salas del centro cívico, y tener suerte que no estén ocupadas con otras actas», explica.
De momento, la asociación ha recogido unas 150 firmas entre los usuarios del centro cívico. Los sotasignants reclaman que sea la asociación de vecinos la que se encargue de gestionar los espacios del centro cívico y que este "no sea sólo una sucursal del ayuntamiento". La entidad se tiene que reunir mañana miércoles día 15con la regidora de participación, Maria Rosa Cuscó, para mirar de encontrar una solución en este problema.
De momento, la asociación ha recogido unas 150 firmas entre los usuarios del centro cívico. Los sotasignants reclaman que sea la asociación de vecinos la que se encargue de gestionar los espacios del centro cívico y que este "no sea sólo una sucursal del ayuntamiento". La entidad se tiene que reunir mañana miércoles día 15con la regidora de participación, Maria Rosa Cuscó, para mirar de encontrar una solución en este problema.