Cómo se presenta el proyecto de la India?
Es un espectáculo que mezcla bailarines de allá y bailarines de aquí. Los bailarines indios bailan Katak, que son las danzas tradicionales indias, y también danza moderna. El Ministerio de Asuntos Extrangers de la India, desde la Casa Asia de Barcalona (que es como la casa de las culturas asiáticas) me encargó hacer una coreografía que se representará el cercano 12 de octubre a la embajada española en Nueva Delhi, en el marco de las celebraciones del día de la Hispanidad. La embajada monta un grande event para este día, con un escenario donde hay varios artistas que actuarán.
El día de la Hispanidad se celebra en la India?
Sí, en Nueva Delhi se ve que se celebra mucho, porque la cultura española se siendo muy cercana. Es curioso, yo de hecho también me quedé parada.
Te acompañarán en Delhi bailarines de tu compañía, Tránsito?
Sí, me llevo dos bailarinas de la compañía, la Charo Campos que es de Barcelona y también una mataronina, Mercè Grané. Además también me acompaña un guitarrista que se llama Pedro Barragan, una de las jóvenes prometidas del taller de músicos de flamenco, que tocará con los percusionistas indios.
Qué motivos te han traído a escoger estos chicos?
Porque son gente que trabaja conmigo, que están cerca mío y en una experiencia de estas se tiene que ir rápido
Sólo tendremos tres semanas para preparar el espectáculo y por lo tanto, necesito personas que me conozcan bien y que sepan entender el que quiero rápidamente y entonces ellos son perfectos por un trabajo de estas.
Y en que consistirá este espectáculo?
Hemos cogido un poco como base poesía de Lorca y a partir de allá veremos como vamos encajando todo el espectáculo. De hecho, la música india es la música del gitanos también. Quiero decir que la música gitana viene de los ritmos indios y entonces he cogido trozos del Romancero gitano y cómo que también la gente de la Casa de Asia de Barcelona con los que he trabajado han traducido muchos poemas indios que hablan de amor y de desamor. Es que se asemeja mucho todo, es un tema muy universal, para entendernos. Tampoco hay tanto de tiempo para centrarse en trabajos de investigación y por lo tanto me estimo más hacer algo que nos pueda llegar al corazón a todos, a los que estamos trabajando, puesto que el corazón es una manera de unir energías con la gente. A partir de aquí, no sé si se recitarán en indio o si se tendrán como punto de partida o se cantarán
Será diferente, porque nosotros estamos acostumbrados a trabajar aquí sobre papel, pero yo no soy una coreografa de libreta; nunca lo he hecho así. Supongo que también tengo un don de saber captar. Enseguida veo un bailarín o un músico y sé el que me pueden dar. A mí me gusta más trabajar desde la incógnita. Aún así, cuando voy a estrenar en Nueva York o al Ballet de Cuba sé muy bien cuál es el público y qué tipo de espectáculo tienes que hacer. Son ballets que tienes que ir a entusiasmar al público y a hacer que se pongan derechos y llamen: bravo! Si voy a la Bauhaus se que tengo que ir a investigar y a trabajar el coco, más que nada. A mí me gusta trabajar esta dualidad y entonces este proyecto del ministerio de exteriores me lo permite, porque sólo dura dos semanas o todavía no. Por eso me parece mucho más sano llegar, ver la cara de la gente, verle los ojos, ver como se mueven y a partir de aquí todo va solo.
Por lo tanto, ni has preparado la coreografía ni has titulado el espectáculo?
De momento no tiene título. No he querido hacer nada todavía con este espectáculo porque tampoco sé ni la cara que tienen con los que tengo que bailar allá. Pienso que una vez allá, y nos vemos las caras, todo irá solo. Tampoco he preparado todavía la coreografía, es una experiencia de aquellas de la cosa inmediata.
Entonces habrá lugar para la improvització?
Yo no diría improvitzar porque yo traigo muchos años de oficio y entonces pienso que
Una cosa es cuando el ballet de Nueva York me encarga una pieza, yo sé que allá tengo seis semanas para montar una coreografía con treinta bailarines y entonces tengo que ir estructurada. Pienso que la gracia de este tipo de proyectos es que no conozco los músicos ni los bailarines y yo necesito ver la cara de la gente. Esto es un proyecto pequeño porque seremos como máximo doce bailando, es más familiar. Pienso que en los tres primeros días de taller y de cerrarnos todos allá es de donde saldrá un poco la propuesta. Esto es lo más interesante.
Y para qué tipo de público está dirigido el espectáculo?
Pienso que tendrá que todo, es un espectáculo que incluirá mucha gente del mundo de la cultura de Nueva Delhi, que es una ciudad culturalmente muy fuerte en la India. Las escuelas de danza, tan de danza moderna cómo de danzas tradicionales son increíbles. Allá hay revistas de danza que no existen ni aquí, quiero decir aquí da vergüenza que no hay ni una revista decente de danza, que hable de danza normal. En cambio en Delhi hay cuatro publicaciones que hablan. Al curso se ha apuntado mucha gente, desde la embaixada me han dicho que hay overbooking, y entonces entre el público habrá toda la gente del mundo cultural, los embaixadors otros lugares... será una mescla de gente de allá, del mundo de la cultura, de todos los diplomáticos que viven en las ciudades...
No se la primera vez que marchas fuera
pero que significa para tú este proyecto?
Sí, he trabajado por el Ballet Nacional de Cuba, por el Ballet de Canadá, por el Ballet de Nueva York, por la Bauhaus en Alemania
ya tengo experiencia a trabajar lejos de casa. Me he movido muy siempre por todo el que es Europa y América tanto norteño cómo del sur, y centro América, pero es la primera vez que voy hacia el otro lado del planeta. Y tengo muchas ganas. La India pienso que es un país culturalmente muy interesante y la danza tiene mucho que ver, porque todo el origen de las danzas que son sagradas, tienen mucho de original en la India. Todos los ritmos europeos tan el flamenco como danzas tradicionales vienen de las danzas indias milenarias. Y tengo la suerte de trabajar con muy buenos maestros de allá. Yo daré clases, que estarán dentro del marco del taller, y aparte también hay otros maestros indios que darán clases, y tengo la suerte de trabajar con los mejores. Aquí parece que sólo premiamos las cosas de cosas gente joven, en cambio allá todos los maestros que me rodearán tienen cerca de sesenta, setenta, ochenta años y me gusta esto porque me gusta encontrarme con gente mayor y aprender todas las cosas nuevas.
Y que sientes cuando marchas a trabajar en un nuevo país?
Curiosistat, yo no me hago nunca ninguna idea. He viajado mucho por muchos países del mundo y el único que siento es curiosidad porque sé que no puedes ir con ideas preconcebidas.
Lee la segunda parte de la entrevista
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