Más abstracta, valiente y libre que nunca. Así se presenta la pincelada de la mataronina Marta Duran en la exposición Historias de Mar que desde el 6 de abril se puede ver a la Galería Aitor Urdangarin vitoriana. Se trata de una treintena de teles al aceite en que el artista se ha dejado traer por el color y la luz para insinuar diferentes escenas marítimas. Es cómo si hubiera dos Martas: una más figurativa y clásica, y esta que se atreve con cosas más modernas y libres, ha valorado Duran.
La mataronina ya comenzó esta línea en la exposición que hizo el 2002 a Caja Laietana, donde tuvo buena acogida. Ahora, Duran va algo más allá, incentivada por la libertad creativa que le ha dado la galería vasca: Me he soltado más porque el amo de la sala es muy joven y me ha dejado hacer aquello que me apetecía. La galería Urdangarin se interesó por la obra de la artista raíz de las exposiciones que hizo en Barcelona y Madrid: Me encargaron esta muestra y he sido un año trabajando y seleccionando las obras porque tuviera una coherencia.
Desde que se inauguró la exposición, Marta Duran ha recibido muchas felicitaciones por su trabajo. De momento está yendo muy bien, el primer día vino mucha gente y ya se han vendido algunos cuadros, explica satisfecha el artista. De hecho, la galería Urdangarin tiene un nombre hecho dentro del mundo artístico vitoriano y está situada en el centro de la ciudad. Ha sido un ajetreo enviar tantos cuadros cabe allá, además algunos son muy grandes, pero ha valido la pena por el recibimiento que han tenido, ha dicho Duran.
El mar como denominador común
Como su título indica, Historias de Mar son una serie de paisajes costeros en que el artista ha extremado el contraste cromático y ha apostado por la intensidad de la sencillez. Una regata a Concha, un paseo al lado del mar, unos pescadores que faenan y unos bañistas en California son algunas de las escenas que marcan la coherencia de la muestra. En todas ellas, el protagonista es el mar, que ha influido mucho en Marta Duran: Es el que nos pasa a todos los que hemos crecido con el mar cerca, que cuando te alejas parece que te falte algo, la sensación de libertad del horizonte.
El comienzo de un camino
La exposición vitoriana acabará el 26 de abril, momento a partir del cual Marta Duran comienza un camino. El artista se ha sentido muy cómodo en esta vertiente más moderna y quiere seguir por esta vía: No llegaré a un impressionime extremo pero sí que me gustaría seguir en esta línea porque me siento cómodo y he visto que tiene buena acogida. La próxima cita de la mataronina será el año que viene a la galería barcelonesa Comas.
La mataronina ya comenzó esta línea en la exposición que hizo el 2002 a Caja Laietana, donde tuvo buena acogida. Ahora, Duran va algo más allá, incentivada por la libertad creativa que le ha dado la galería vasca: Me he soltado más porque el amo de la sala es muy joven y me ha dejado hacer aquello que me apetecía. La galería Urdangarin se interesó por la obra de la artista raíz de las exposiciones que hizo en Barcelona y Madrid: Me encargaron esta muestra y he sido un año trabajando y seleccionando las obras porque tuviera una coherencia.
Desde que se inauguró la exposición, Marta Duran ha recibido muchas felicitaciones por su trabajo. De momento está yendo muy bien, el primer día vino mucha gente y ya se han vendido algunos cuadros, explica satisfecha el artista. De hecho, la galería Urdangarin tiene un nombre hecho dentro del mundo artístico vitoriano y está situada en el centro de la ciudad. Ha sido un ajetreo enviar tantos cuadros cabe allá, además algunos son muy grandes, pero ha valido la pena por el recibimiento que han tenido, ha dicho Duran.
El mar como denominador común
Como su título indica, Historias de Mar son una serie de paisajes costeros en que el artista ha extremado el contraste cromático y ha apostado por la intensidad de la sencillez. Una regata a Concha, un paseo al lado del mar, unos pescadores que faenan y unos bañistas en California son algunas de las escenas que marcan la coherencia de la muestra. En todas ellas, el protagonista es el mar, que ha influido mucho en Marta Duran: Es el que nos pasa a todos los que hemos crecido con el mar cerca, que cuando te alejas parece que te falte algo, la sensación de libertad del horizonte.
El comienzo de un camino
La exposición vitoriana acabará el 26 de abril, momento a partir del cual Marta Duran comienza un camino. El artista se ha sentido muy cómodo en esta vertiente más moderna y quiere seguir por esta vía: No llegaré a un impressionime extremo pero sí que me gustaría seguir en esta línea porque me siento cómodo y he visto que tiene buena acogida. La próxima cita de la mataronina será el año que viene a la galería barcelonesa Comas.