Mi participación al Plan Integral de Mataró Centro, Ensanche y Habana me ha permitido conocer de cerca algunos de los principales proyectos del futuro de la ciudad. Ha sido una experiencia enriquecedora, que actualmente por motivos académicos y profesionales he tenido que suspender. Gracias a esta actividad en los órganos de participación ciudadana he disfrutado especialmente paseando por la exposición Mataró mejora. Mejora Mataró del cual quizás objetaría una excesivo deseo de situar el contenido en el ámbito de la trascendencia que nos permite a todos los ciudadanos conocer cuál será la apariencia de Mataró en los años a venir.
En esta nueva cara de la ciudad tendrá un papel fundamental el frente de mar, extendiéndose la fachada marítima más allá del Puerto, desarrollándose los nuevos barrios de la Ringlera y de la Iveco-Pegaso, transformándose Ronda Barceló en una zona residencial y comercial, conservándose edificios emblemáticos como el Café de Mar o la nave Cabot y Barba para su nuevo uso de equipamientos cívicos y materializándose el proyecto del Tecnocampus- Mataró en su triple visión: educativa, innovadora y empresarial.
Este ambicioso proyecto, que permite crecer sosteniblemente en la ciudad, dar respuesta a las necesidades de vivienda que sufre siguiendo el Pacto Local por la Vivienda, estructurar la enseñanza universitaria y el desarrollo económico y social, dotarla de nuevos equipamientos y ofrecer nuevos sectores a su rica oferta comercial, lúdica y turística, no tiene que hacer olvidar que Mataró se extén de la montaña al mar, del Cerro de Cerdanyola a la avenida Maresme, y de las Huertas del Camino real a Santo Simó, sin olvidar las urbanizaciones que también forman parte de la ciudad.
El futuro de Mataró, su desarrollo, tiene que tener mucho cuento las necesidades de todos los barrios existentes, que a menudo requieren, no ya actuaciones de gran voladizo, sino de improrrogables actuaciones de cariz sectorial, que los permitan dar respuesta a todos sus problemas de carencia de vivienda, de seguridad, de falta de equipamientos de barrio, culturales, deportivos, sociales, asistenciales, de pérdida de desarrollo económico, etc.
Hace un tiempo
En esta nueva cara de la ciudad tendrá un papel fundamental el frente de mar, extendiéndose la fachada marítima más allá del Puerto, desarrollándose los nuevos barrios de la Ringlera y de la Iveco-Pegaso, transformándose Ronda Barceló en una zona residencial y comercial, conservándose edificios emblemáticos como el Café de Mar o la nave Cabot y Barba para su nuevo uso de equipamientos cívicos y materializándose el proyecto del Tecnocampus- Mataró en su triple visión: educativa, innovadora y empresarial.
Este ambicioso proyecto, que permite crecer sosteniblemente en la ciudad, dar respuesta a las necesidades de vivienda que sufre siguiendo el Pacto Local por la Vivienda, estructurar la enseñanza universitaria y el desarrollo económico y social, dotarla de nuevos equipamientos y ofrecer nuevos sectores a su rica oferta comercial, lúdica y turística, no tiene que hacer olvidar que Mataró se extén de la montaña al mar, del Cerro de Cerdanyola a la avenida Maresme, y de las Huertas del Camino real a Santo Simó, sin olvidar las urbanizaciones que también forman parte de la ciudad.
El futuro de Mataró, su desarrollo, tiene que tener mucho cuento las necesidades de todos los barrios existentes, que a menudo requieren, no ya actuaciones de gran voladizo, sino de improrrogables actuaciones de cariz sectorial, que los permitan dar respuesta a todos sus problemas de carencia de vivienda, de seguridad, de falta de equipamientos de barrio, culturales, deportivos, sociales, asistenciales, de pérdida de desarrollo económico, etc.
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