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Gas de la risca incautado por la Policía Local

Vern Bueno Casas

Mataró quiere poner freno al ‘gas de la risa’ ante el aumento de consumo juvenil

La modificación de la ordenanza de civismo permitirá sancionar el consumo de óxido nitroso en la vía pública, un fenómeno que genera problemas de salud y también de convivencia

El Ayuntamiento de Mataró ha decidido actuar ante el aumento del consumo de gas de la risa en el espacio público. El consistorio ha incorporado esta práctica a la reciente reforma de la normativa municipal con el objetivo de disponer de una herramienta legal clara para intervenir en situaciones que hasta ahora quedaban en un vacío jurídico.

La modificación de la ordenanza de civismo y convivencia incluye, por primera vez, un apartado específico que permitirá sancionar el consumo de óxido nitroso y otros inhalantes en la vía pública. Aunque la sustancia no está catalogada como droga ilegal, el gobierno municipal considera que su uso puede generar alteraciones de conducta, molestias vecinales y situaciones de riesgo.

Un fenómeno cada vez más visible

La última edición de Les Santes puso de manifiesto hasta qué punto el consumo de gas de la risa en Mataró se ha extendido entre la juventud. Durante las noches de fiesta mayor, los dispositivos policiales detectaron numerosos grupos de jóvenes inhalando gas nitroso con globos en espacios como el Parc Central y otras zonas de ocio. Un hecho que se repite muchas noches, más allá de la Fiesta Mayor.

La presencia de cápsulas metálicas abandonadas en el suelo se repitió en varios puntos. En algunos fines de semana, según fuentes policiales, se han llegado a recoger decenas o centenares de cartuchos vacíos en áreas de ocio nocturno, una muestra clara de la magnitud del fenómeno.

Los riesgos del gas nitroso

A pesar de su apariencia banal y la asociación con el ambiente festivo, el óxido nitroso inhalado con fines recreativos conlleva riesgos. Puede provocar hipoxia (falta de oxígeno en el cerebro), mareos y pérdida de coordinación, con el consiguiente peligro de caídas o accidentes. Además, el gas sale a temperaturas muy bajas, lo que puede causar quemaduras por frío en los labios y en las vías respiratorias.

Grupos de jóvenes consumiendo gas de la risa una noche de Les Santes, a vista de dron. Foto: El Caso

Los expertos también alertan de posibles efectos neurológicos y cardiovasculares si el consumo se mantiene en el tiempo. A pesar de ello, entre parte de los jóvenes se ha extendido la percepción de que se trata de una práctica rápida, económica e inofensiva.

Más cobertura legal para la Policía Local

Con la inclusión de este apartado en la ordenanza de civismo, la Policía Local dispondrá de una base jurídica específica para actuar ante el consumo de gas de la risa en el espacio público. El objetivo municipal es reforzar la convivencia y evitar que esta práctica continúe normalizándose en las calles, especialmente en contextos festivos y de gran concentración juvenil.