Mataró es, junto con Pineda de Mar, Sant Cugat del Vallès, Sabadell, y Vilanova i la Geltrú, uno de los once municipios que se han incorporado al circuito estable de Ciudades Amigas del Circo, impulsado por la Generalitat con el objetivo de promover el circo en todas sus vertientes, atraer nuevos públicos y mejorar las condiciones de los profesionales y los proyectos artísticos. Con el compromiso de incrementar la oferta de circo en su programación cultural, tambiénforman parte Figueres, la Bisbal d'Empordà, Lleida, Reos, Tarragona y Tortosa. La red se ampliará el año que viene con la incorporación de Barcelona, Vila-seca, Cornellà de Llobregat y Castellar del Vallès.
Después de unos años de decadencia del circo, un espectáculo familiar que se ha ido devaluando por el empeoramiento de las condiciones de trabajo de los artistas, la complejidad de los espectáculos ambulantes y la falta de apoyo de las administraciones, la Generalitat pretende cambiar la situación y "dignificar las condiciones" de trabajo y exhibición del circo, en palabras del consejero Tresserras.
De forma simbólica, el consejero de Cultura y Medios de comunicación, Joan Manuel Tresserras, y el presidente de la Asociación de Profesionales del Circo de Cataluña (APCC), Jordi Juanet, entregaron miércoles, día 23, la bandera acreditativa como ciudades amigas del circo a los responsables de Cultura y alcaldes de los municipios integrados a la red, que se han reunido en la sede del Departamento de Cultura para presentar el proyecto a los medios de comunicación. Con esta objetivo, los once municipios que se han adherido en la red se han comprometido a desarrollar una programación continuada de actividades y espectáculos de circo durante un periodo mínimo de cuatro años y a incluir el circo dentro de las programaciones estables de actividades culturales en igualdad de condiciones que el resto de artes escénicas, además de promover la atracción de nuevos públicos.
En esta línea, las ciudades ofrecerán durando este año más de 300 actuaciones de circo, que contarán con la actuación de un mínimo de compañías o artistas catalanes, de aproximadamente la mitad. Para salir adelante este tipo de espectáculo, las poblaciones recibirán el apoyo económico de la Generalitat, con una partida de 426.000 euros, además de los 2,44 millones de euros que destina al Plan integral de Circo de Cataluña.
Además de potenciar la programación circense, el proyecto también pretende mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales y de exhibición, de forma que los municipios se comprometen a firmar un protocolo que determina los derechos y deberes de los ayuntamientos, las compañías y la Generalitat para instalar en condiciones óptimas los circos en estas ciudades, ya sea en los teatros públicos o en espacios adecuados para montar las carpas.
En nombre de la Asociación de Profesionales del Circo de Cataluña, Jordi Juanet, ha agradecido el apoyo de regidores y alcaldes y se ha mostrado muy satisfecho por el proyecto, que califica de 'paso adelante imprescindible' para dejar atrás la repetida cuestión de si se puede incluir el circo dentro de la cultura. Una cuestión superada desde ahora mismo porque 'el circo es cultura', en palabras tajantes de Jordi Juanet, y ya cuenta con un proyecto que también potenciará la educación, la investigación, la creación, la producción y la difusión del circo.
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