Que más de treinta años después de la muerte del dictador todavía estemos justificándonos para recordar las víctimas de la dictadura, una dictadura en que la memoria histórica de los vencedores estuvo muy presente en los nombres de las calles, los nombres de las escuelas, etc. no es normal, ha sentenciado el presidente del Patronato Municipal de Cultura (PMC), Jaume Graupera. Es precisamente para contrarrestar esta anomalía, se ha instalado un monumento en memoria de las víctimas del franquismo en Mataró a la avenida de América.
La obra, proyectada por el arquitecto Pierre Chiriotti (vinculado al Grupo de Investigación de la Memoria Histórica), consiste en una plancha de acero con la forma del perfil de la ciudad de Mataró de finales de la Guerra Civil. En el interior, se ven los perfiles recortados de una hilera de personas en perspectiva, que simbolizan los fusilamientos franquistas a la ciudad. La construcción de este monumento se ha hecho de forma coordinada con el programa del Memorial Democrático de la Generalitat de Cataluña.
Junto a la escultura, sobre los colores de la bandera republicana, habrá la siguiente inscripción: Su ausencia los hace muy presentes. En memoria de los fusilados y de todas las víctimas del franquismo en Mataró. En total, el monumento tiene un coste de 29.989 euros y se instalará a la esquina de la avenida de América con el paseo de Antoni Martí Cabanellas. El monumento, que de momento está tapado, se inaugurará el sábado 3 de marzo a las séis de la tarde.
La instalación de esta estructura fue propuesta por el Grupo de Investigación de la Memoria Histórica de Mataró (GRMH), en consonancia con los acuerdos del Pleno Municipal presos en los últimos años. El noviembre de 2005 se acordó una resolución que pedía la aprobación de la Ley de la memoria histórica y el abril de 2006 se aprobó una nueva resolución para impulsar la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento a la II República.
No olvidar
Jaume Graupera y Montse López, que han agradecido el trabajo del GRMH, han destacado que la finalidad del monumento es conseguir que las nuevas generaciones no vivan en el olvido. Por parte de la asociación ha hablado María Modesta Rodríguez, que ha revelado que la primera intención del GRMH era hacer una placa en recuerdo de los mataronins fusilados al Campo de la Bóta. Después de hacer la investigación, aun así, descubrieron que algunos de los nombres no correspondían a personas nacidas en Mataró. Además, familiares de algunas víctimas mostraron sus reservas que apareciera el nombre de los represaliats. Es por eso que finalmente se optó por este monumento, que quiere restituir la dignidad de las personas que sufrieron la Guerra Civil, el exilio y la dictadura.
Al acto también ha asistido Enric Pubill y Lluís Martí Bielsa, dos miembros de la asociación de expresos políticos, que se han alegrado de la iniciativa y también han criticado duramente la Ley de la Memoria Histórica que prepara el gobierno español. Por último, Jaume Graupera ha clòs el acto recordando el mataroní Joaquim Puig y Pidemunt, que el 17 de febrero hizo 58 años que fue fusilado al Campo de la Bóta.
La obra, proyectada por el arquitecto Pierre Chiriotti (vinculado al Grupo de Investigación de la Memoria Histórica), consiste en una plancha de acero con la forma del perfil de la ciudad de Mataró de finales de la Guerra Civil. En el interior, se ven los perfiles recortados de una hilera de personas en perspectiva, que simbolizan los fusilamientos franquistas a la ciudad. La construcción de este monumento se ha hecho de forma coordinada con el programa del Memorial Democrático de la Generalitat de Cataluña.
Junto a la escultura, sobre los colores de la bandera republicana, habrá la siguiente inscripción: Su ausencia los hace muy presentes. En memoria de los fusilados y de todas las víctimas del franquismo en Mataró. En total, el monumento tiene un coste de 29.989 euros y se instalará a la esquina de la avenida de América con el paseo de Antoni Martí Cabanellas. El monumento, que de momento está tapado, se inaugurará el sábado 3 de marzo a las séis de la tarde.
La instalación de esta estructura fue propuesta por el Grupo de Investigación de la Memoria Histórica de Mataró (GRMH), en consonancia con los acuerdos del Pleno Municipal presos en los últimos años. El noviembre de 2005 se acordó una resolución que pedía la aprobación de la Ley de la memoria histórica y el abril de 2006 se aprobó una nueva resolución para impulsar la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento a la II República.
No olvidar
Jaume Graupera y Montse López, que han agradecido el trabajo del GRMH, han destacado que la finalidad del monumento es conseguir que las nuevas generaciones no vivan en el olvido. Por parte de la asociación ha hablado María Modesta Rodríguez, que ha revelado que la primera intención del GRMH era hacer una placa en recuerdo de los mataronins fusilados al Campo de la Bóta. Después de hacer la investigación, aun así, descubrieron que algunos de los nombres no correspondían a personas nacidas en Mataró. Además, familiares de algunas víctimas mostraron sus reservas que apareciera el nombre de los represaliats. Es por eso que finalmente se optó por este monumento, que quiere restituir la dignidad de las personas que sufrieron la Guerra Civil, el exilio y la dictadura.
Al acto también ha asistido Enric Pubill y Lluís Martí Bielsa, dos miembros de la asociación de expresos políticos, que se han alegrado de la iniciativa y también han criticado duramente la Ley de la Memoria Histórica que prepara el gobierno español. Por último, Jaume Graupera ha clòs el acto recordando el mataroní Joaquim Puig y Pidemunt, que el 17 de febrero hizo 58 años que fue fusilado al Campo de la Bóta.