El mundo cultural del Maresme está de luto por la muerte de Yago Vilamanyà, escultor mataronense de trayectoria destacada, que falleció ayer 11 de febrero a los 82 años. Figura clave de la escultura pública en Mataró, Vilamanyà deja un legado artístico profundamente arraigado en la ciudad donde vivió y trabajó desde la infancia y donde su obra forma parte del paisaje urbano y de la memoria colectiva.
Nacido en Ripoll el 28 de febrero de 1943, era hijo del músico y compositor Honorat Vilamanyà i Serrat y de la poetisa Mercè Sala i Vidal, un entorno familiar creativo que marcó su vocación artística. Inició su formación en Olot, mientras su padre dirigía el Orfeó Olotí y la Escuela Municipal de Música, y posteriormente se especializó en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos La Llotja de Barcelona, donde profundizó en dibujo, modelado al natural y grabado. Durante dos años trabajó en el taller del escultor Josep Viladomat y completó su formación en el Cercle Sant Lluc y el Reial Cercle Artístic. Sus técnicas preferentes eran la terracota, el bronce y la piedra, aunque también exploraba materiales contemporáneos.

Vilamanyà se instaló en Mataró en 1954, con solo once años, después de que su padre fuera nombrado director de la Banda de Música de la ciudad y de la masa coral de la Sala Cabanyes. Él mismo se definía como “un ripollés, ciudadano de Mataró”, una frase que resume la dualidad identitaria que lo acompañó siempre. En la capital del Maresme desarrolló la mayor parte de su trayectoria y dejó obras destacadas como la escultura conmemorativa del Pubillatge en la plaza de Santa Anna o el busto de Honorat Vilamanyà en el Parc Central, además del cartel de Les Santes 1994.

Su producción artística evolucionó de la figuración realista hacia una abstracción personal, sin abandonar nunca la referencia a la realidad. Los críticos definían su estilo como el de un “escultor de raza”, capaz de concebir el volumen con una mirada tridimensional muy marcada. Aunque se consideraba esencialmente escultor, también cultivó la pintura y expuso en diversas ocasiones, como en el Espai Capgròs. Con humildad, afirmaba: “No puedes ir por el mundo pensando que eres Bernini, porque la crítica del tiempo no te perdona”.
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad.
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita
Comentarios (2)