edifici del barri de Cerdanyola de Mataró
edifici del barri de Cerdanyola de Mataró

Multa pionera de Mataró a la Sareb por el estado ruinós de un edificio

La justicia confirma la sanción del Ayuntamiento contra el fondo propietario de un edificio de Cerdanyola por incumplir el deber de mantenimiento, que se agravó con la entrada de decenas de ocupas

El Juzgado Contencioso Administrativo número 9 de Barcelona ha ratificado la multa de 95.600 euros impuesta por el Ayuntamiento de Mataró al fondo de activos bancarios ARQURA, vinculado a la Sareb y propietario del edificio de viviendas situado en la calle Jaume I El Conqueridor, 37-41, en el barrio de Cerdanyola Sud. La sanción, la primera de este tipo que impone el Ayuntamiento de manera firme, se llevó a cabo por el incumplimiento del deber de conservación y rehabilitación del inmueble, que suponía un riesgo para la seguridad de las personas.

Una historia de degradación y ocupaciones

El Ayuntamiento ya había detectado deficiencias estructurales en el edificio en el año 2015, cuando aún estaba en manos de la Sareb. A pesar de que la entidad realizó algunas reparaciones, la situación se agravó con el paso del tiempo, especialmente por la entrada de ocupas. El inmueble, que nunca llegó a comercializarse, acabó convirtiéndose en un punto de conflicto en el barrio de Cerdanyola debido a las condiciones de insalubridad y los problemas de convivencia generados.

En el año 2020, cuando el edificio ya era propiedad de ARQURA, el Ayuntamiento lo declaró inhabitable y ordenó su desalojo inmediato por riesgo inminente. El operativo, que se llevó a cabo el 16 de julio de ese año, contó con un despliegue de 70 agentes de la Policía Local, Mossos d'Esquadra y Policía Nacional. La actuación permitió desalojar a los 45 ocupantes que aún residían en el edificio y tapiar sus accesos para evitar nuevas ocupaciones, poniendo fin a meses de una situación muy conflictiva de convivencia y seguridad en plena pandemia en el barrio de Cerdanyola Sud.

Desalojo del edificio en el barrio de Cerdanyola. Foto: Raul Yeste

Desalojo del edificio en el barrio de Cerdanyola, en el año 2020. Foto: Raul Yeste

Falta de conservación y mantenimiento

A raíz de una nueva inspección municipal posterior al desalojo, se constató la falta de conservación y mantenimiento del inmueble, con riesgos concretos para las personas, como peligros de incendio, electrocución o caídas. Esto llevó al Ayuntamiento a imponer una multa de 95.600 euros a la propiedad por una infracción muy grave, según la Ley 18/2007 del derecho a la vivienda.

La sentencia judicial ahora conocida desestima el recurso presentado por ARQURA y confirma la proporcionalidad de la sanción impuesta por el consistorio. Además, condena al fondo de activos bancarios a asumir las costas judiciales por un importe máximo de 1.000 euros. Dado que la sentencia no ha sido recurrida, ya es firme. Actualmente, el edificio de la calle Jaume I sigue tapiado y en el mismo estado que cuando fue desalojado.

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