Si la Oca de Mataró no existiera, alguien la tendría que inventar. Por undécima vez en trece años, la capital del Maresme tuvo una alternativa popular, abierta, gratuita y compartida para bailar el inicio del año que acababa de comenzar. Una edición de las más masivas de la Oca, esta Operación Fin de Año que estrenaba cuarta generación de jóvenes al frente. La organización tiene previsto hacer balance en los próximos días.
Mataró entró en el 2024 consolidando la Oca como su Fiesta Mayor de Fin de Año. La Plaza de Santa Anna se llenó hasta los topes durante buena parte de las más de cinco horas de fiesta, durante las cuales no faltó la música a todo volumen ni las animadas danzas de la gente. La anécdota de la velada fue una llovizna entre molesta que parecía querer saludar con sarcasmo al año de las restricciones por sequía.
Como si fuera una noche de Les Santes, la Oca ya vive de la tropicalidad maresmenca y sin techo de ningún tipo plantea dos escenarios y una barra. Un ejército de voluntarios hace posible esta fiesta de la que volvieron a disfrutar desde familias hasta jóvenes de edad o espíritu. El escenario principal lanzó, con los disc-jockeys Dubmas y Amab, todo el catálogo de clásicos y un abanico realmente abierto de músicas: desde bailables de décadas atrás hasta músicas de Les Santes como el Bequetero o el No n’hi ha prou!, canciones de ahora o de antes, algunas más electrónicas y otras de ritmo generoso.
Solo con la incertidumbre de que la llovizna, que ni siquiera salía en el radar, pudiera estropear el plan y con la organización poniendo el cuello, las primeras horas del nuevo año se consumieron rápidamente y al cerrar el puesto el último reducto aún llenaba buena parte de Santa Anna. La fiesta había comenzado, de hecho, en la plaza de Santa Maria, donde hay tanta gente ahora para ver las campanadas que a estas les cuesta hacerse sentir correctamente.
Un carro con música llevó a la concurrencia a la plaza donde ya les esperaba todo el montaje. Sonido, volumen, luz y muchas ganas compartidas de fiesta. Un formato simple y ganador. Totalmente consolidado. En estos tiempos, en los que a menudo para las entidades todo son obstáculos y dificultades, que haya Oca y que parezca que siempre tiene que haberla es un buen horizonte para el Fin de Año de los mataronenses.