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Vern Bueno Casas

¿Por qué Mataró asfalta una calle y al poco vuelve a estar en obras? El Pleno busca soluciones

El Ayuntamiento estudiará crear una ordenanza para coordinar las obras de las compañías de servicios, reducir las molestias a los vecinos, evitar desperfectos y eliminar cableado obsoleto

¿Quién no se ha preguntado alguna vez por qué una calle recién asfaltada vuelve a estar en obras pocos meses después? Es una situación habitual que genera quejas entre los vecinos y que acaba repercutiendo tanto en la movilidad como en el estado del espacio público. Con el objetivo de evitar estas actuaciones repetitivas, el Pleno de Mataró ha aprobado estudiar e impulsar una nueva Ordenanza de Obras e Instalaciones en el Dominio Público Municipal.

La propuesta, presentada por Junts per Mataró, salió adelante en la sesión plenaria del pasado 2 de julio con los votos favorables de la mayoría de los grupos municipales. ERC se abstuvo después de que sus enmiendas no fueran aceptadas.

Coordinar las obras para evitar intervenciones repetidas

La futura ordenanza pretende regular cómo se deben planificar, coordinar y ejecutar todas las actuaciones que afectan el espacio público, desde las redes de agua y alcantarillado hasta las instalaciones de gas, electricidad, telecomunicaciones o fibra óptica.

Asfaltado de calles en Mataró

Según la propuesta aprobada, uno de los principales problemas actuales es que diferentes empresas de servicios actúan a menudo de manera independiente. Esto provoca que una calle pueda ser asfaltada y, al cabo de poco tiempo, vuelva a ser abierta por una nueva intervención. Con una mejor coordinación, diversas actuaciones se podrían ejecutar simultáneamente, reduciendo molestias, costes y afectaciones a la vía pública.

Menos calles en obras y menos molestias

Los impulsores de la iniciativa consideran que una planificación conjunta permitiría reducir la sensación de que algunas calles están permanentemente en obras. La normativa debería facilitar una mejor programación de las actuaciones y minimizar el impacto sobre los vecinos, los comerciantes y la movilidad urbana.

El texto también hace hincapié en la necesidad de preservar mejor las inversiones municipales. Cada vez que se abre una acera o una calzada, su estructura se debilita y se reduce su vida útil, incluso cuando la reparación se realiza correctamente. Evitar intervenciones repetidas ayudaría, por lo tanto, a conservar mejor las calles y a reducir los gastos futuros de mantenimiento.

Obras Camí del Mig

Contra los cables abandonados en las fachadas

Otro de los objetivos de la futura ordenanza es actuar sobre el cableado visible que todavía se puede encontrar en numerosas calles de la ciudad. La propuesta defiende fomentar las redes subterráneas, limitar nuevas instalaciones en las fachadas y obligar a las operadoras a retirar los cables que hayan quedado en desuso.

Los promotores consideran que esta medida contribuiría a mejorar la imagen urbana, reforzar la seguridad y proteger especialmente los edificios históricos o de valor arquitectónico, que a menudo acumulan cableados que deterioran su aspecto.

Cables eléctricos en una fachada

Garantizar que las reparaciones queden bien hechas

La iniciativa también plantea establecer criterios homogéneos para que, una vez finalizadas las obras, las aceras, pavimentos y otros elementos del espacio público queden en las mismas condiciones o mejores que antes de la intervención.

Por ello, la futura normativa podría fijar estándares de calidad y responsabilidades más claras para las empresas que ejecuten trabajos en la vía pública.

Una herramienta para mejorar la gestión de la ciudad

Según la propuesta aprobada por el Pleno, la futura Ordenanza de Obras e Instalaciones en el Dominio Público Municipal debería permitir conseguir beneficios como menos deterioro del espacio público, menos reparaciones constantes, menos gasto de mantenimiento y una mayor durabilidad de las infraestructuras urbanas.

El acuerdo aprobado no implica todavía la entrada en vigor de la normativa, sino que encarga al Ayuntamiento estudiar su viabilidad e impulsar su redacción para que Mataró disponga de una herramienta específica para coordinar las obras y la gestión de las infraestructuras que ocupan el espacio público.