La leishmaniosi canina es una enfermedad parasitària de los perros que a la Península está causada por el protozoo Leishmania infantum. Dado que el vector de la enfermedad es el mosquito Phlebotomus perniciosus, las zonas donde es más prevaleciendo está en zonas geográficas cálidas, como los países mediterráneos, entes los cuales es endémica a la mayoría de lugares.
Hay un cierto porcentaje de perros que no sueño capaces de eliminar la enfermedad al no realizar la respuesta inmunológica adecuada. Estos perros son los que desarrollan esta complicada enfermedad.
El diagnóstico de la leishmaniosi canina se realiza mediante una exploración física detallada, junto con pruebas complementarias como analíticas de sangre que incluyan bioquímicas, hemogramas y proteinogrames, tests rápidos de detección de anticuerpos, PCR, o citologías de ganglios o médula ósea. Es importante remarcar que el animal tiene que mostrar signos clínicos de la enfermedad para ser diagnosticado correctamente de leishmaniosi. Un positivo en un test rápido en un animal sano sin signos clínicos, sólo indica que tiene anticuerpos contra la leishmània, no que está enfermo.
Existen muchos productos repelentes de mosquitos y en diferentes formatos: collars, pipetas spot-donde, etc. Que ayudan a disminuir la probabilidad de que un perro sea infectado con Leishmània. También existe en el mercado una vacuna contra la leishmaniosi.