La realidad socioeconómica de Mataró es peor que la de la mayoría de ciudades similares y que la media catalana. Así lo establecen los datos del Índice Socioeconómico Territorial, según el Idescat. La capital del Maresme, en base al análisis de diversos factores socioeconómicos, alcanza un 91,1, siendo 100 la media del país. Granollers, Sabadell, Terrassa, Badalona o Rubí consiguen puntuaciones superiores a la de Mataró.
Concretamente, el IST resume las diferentes características socioeconómicas de la población residente en un territorio y cuantifica las diferencias dentro de Cataluña, tomando el valor de referencia 100 para todo el territorio. Además, concentra en un solo valor la información de seis indicadores: dos sobre la situación laboral, dos sobre el nivel educativo, uno de inmigración y uno de renta.
Mataró suele compararse con municipios de la segunda corona metropolitana, con los cuales comparte muchas realidades socioeconómicas. En base al IST, sale bastante mal parado en esta comparativa, ya que si bien la mayoría de ciudades similares también se encuentran por debajo de la media catalana, casi todas superan a la capital del Maresme. Sabadell tiene un 97,1, Terrassa un 97,8, Granollers un 97, Rubí un 98,3 y Badalona un 93,9.
Diversos estudios y estadísticas señalan que Mataró es una ciudad más empobrecida que su entorno inmediato y que municipios similares. Por ejemplo, el estudio “Segregación urbana y desigualdades intermunicipales” elaborado por el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) de la UAB por encargo del Ayuntamiento de Mataró, indicaba que en los últimos 20 años en la ciudad han aumentado más las bolsas de pobreza y los problemas sociales a gestionar, y han disminuido los recursos para hacerles frente. Una realidad compartida por los municipios metropolitanos pero que en la capital del Maresme deja una huella especialmente profunda. Según datos del Instituto Nacional de Estadística del año 2020, Mataró era la tercera ciudad de más de 20,000 habitantes con la renta per cápita más baja de Cataluña. También es el tercer municipio de más de 50,000 habitantes con un mayor índice de desempleo.
El Maresme cuenta con algunos de los municipios con valores más elevados. Es el caso de Tiana, en el top 5, que se completa con Matadepera, Castellolí, Sant Just Desvern y Sant Cugat. Teià, Alella, Òrrius, Cabrils y Cabrera también superan los 120 puntos. Como ocurre en la mayoría de estudios de estas características, se pone de manifiesto la desigualdad de la comarca entre municipios, ya que especialmente los del norte, como Calella, Pineda de Mar o Tordera, presentan cifras incluso por debajo de las de Mataró, una decena de puntos inferiores a la media catalana. Aun así, están lejos de los municipios del país con peores cifras, que son Barbens (52,9), Salt (60,2), Seròs (65,5), Sant Pere Pescador (65,9) y Ullà (66).
Por comarcas, destacan el Pallars Sobirà, donde todos los municipios tienen un IST por encima de la media catalana, y también la Cerdanya, el Solsonès y el Pla de l’Estany, donde 9 de cada 10 municipios lo tienen por encima de la media. En el otro extremo, todos los municipios de la Ribera d’Ebre y el Montsià tienen un IST inferior a la media catalana y, en el caso del Baix Ebre y la Terra Alta, 9 de cada 10 municipios lo tienen por debajo de la media.
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