Después de nueve días sin electricidad en un bloque de 26 viviendas y seis locales comerciales de la avenida Gatassa, en el barrio de Cerdanyola de Mataró, el Ajuntament de Mataró ha reforzado las actuaciones para apoyar a los vecinos afectados mientras se trabaja para restablecer el suministro. La situación sigue siendo especialmente complicada por las altas temperaturas y por la presencia de personas vulnerables entre los residentes.
Este miércoles, el consistorio celebró una nueva reunión de coordinación con varios servicios municipales, encabezada por la concejala de Seguridad, Núria Moreno, y la concejala del barrio de Cerdanyola, Beatriz Delgado, con el objetivo de hacer seguimiento del caso y agilizar al máximo la resolución de la avería.
Una familia de cinco personas, realojada
Como novedad, el Ajuntament ha confirmado que ha realojado a una familia de cinco miembros ante la imposibilidad de seguir viviendo con normalidad en el edificio. Paralelamente, el consistorio asegura que está mediando con Endesa para intentar acelerar todos los trámites necesarios para que el suministro eléctrico se pueda restablecer tan pronto como sea posible.
Esta actuación se suma a las medidas adoptadas en los últimos días para aliviar la situación de los afectados.

Espai Gatassa, uno de los refugios climáticos habilitados. Foto: R.Gallofré
El Espai Gatassa, convertido en refugio climático para los afectados
Desde el martes, los vecinos disponen del Centre Cívic Espai Gatassa como refugio climático mientras dure la emergencia. Además de ofrecer un espacio con aire acondicionado, el equipamiento permite a los residentes cargar teléfonos móviles, utilizar enchufes, usar la cocina, ducharse y acceder a los vestuarios, unos servicios especialmente necesarios después de más de una semana sin luz.
Incendio por una manipulación fraudulenta
El origen del problema se remonta al 30 de junio, cuando un incendio calcinó el cuadro eléctrico del inmueble. Tanto el Ajuntament como Endesa atribuyen el incidente a una manipulación fraudulenta de la caja de conexiones situada en la planta baja, una actuación que dejó inutilizada toda la acometida eléctrica del edificio.
La compañía eléctrica ha explicado que el suministro solo se podrá restablecer una vez la comunidad repare completamente la instalación mediante un instalador autorizado, se presente la documentación técnica correspondiente y Endesa pueda verificar que la instalación cumple todas las garantías de seguridad.
Situación todavía complicada
Los vecinos denuncian que la falta de suministro eléctrico les impide utilizar neveras, ventiladores o aparatos de aire acondicionado, hecho que agrava las condiciones de vida en plena ola de calor. Entre los afectados hay personas mayores, niños y personas con discapacidad, colectivos especialmente sensibles a las temperaturas extremas.
A pesar de las nuevas medidas adoptadas por el consistorio, los residentes continúan sin una fecha concreta para recuperar la normalidad, mientras las administraciones y la compañía eléctrica trabajan para desencallar una incidencia que se alarga desde hace más de una semana.


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