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Cristina Julià en el Palestine Avenor Foundation, un centro de chicas sordas.

M.Cuello

Risas en la franja de Gaza

Dos actores mataronins, Benet Jofre y Cristina Julià, han viajado a Gaza con un proyecto de Payasos sin Fronteras.

"Palestina es un país de 1,5 millones de habitantes prisioneros en una tierra preciosa y abudant en recursos naturales, pero donde los niños juegan con bombas y metralletas y hacen ver que matan judíos". Cristina Julià, actriz y payasa mataronina, describe así Palestina, el país que ha visitado entre el 8 y el 15 de septiembre con el ONG Payasos sin Fronteras y junto con dos compañeros más de profesión, Benet Jofre, también mataroní, y Pepe Viyuela, presidente honorífico de la entidad y conocido actor de televisión. Y, respecto a Palestina, añade: "Es sorpresivo ver la cantidad de gente formada al extranjero que vive en este país, personas que un día entraron a Palestina a ver la familia y ocho años después todavía no han podido volver a salir".

"El objetivo de la expedición no era hacer actuaciones, sino inspeccionar el terreno, es decir, hacer una valoración de seguridad, de infrastructures, de las contraparts... porque un golpe acabado el ramadán se pueda hacer un proyecto más firme, concretamente enviar dos equipos de dos personas con la idea de hacer espectáculos, talleres y cursos de formación para monitores autóctonos", ha explicado la mataronina.

Pero en contra de los planteamiento iniciales el trío de actores no pudieron estarse de ponerse la nariz roja y los zapatos gordos y dar risa miles de niños y adultos, todos marcados por la guerra. Acompañados por un equipo del Ayuntamiento de Gaza y por miembros de la Media Luna Roja, los mataronins actuaron a orfanatos, centros cívicos y a escuelas musulmanas y católicas, algunas de niños con limitaciones físicas y psíquicas. "En todas partes nos recibieron con los brazos abiertos, con gran familiaridad y con muchas ideas para superar las dificultades en que viven", explica Julià, también maestra del aula de Teatro de Mataró.

Payasos y niños satisfechos
Hace más de ocho años que Payasos sin Fronteras no actúa de forma regular a Palestina –el último a hacerlo fue Tortell Poltrona–, pero el viaje de los mataronins podría cambiar esta situación. "Hay mucha seguridad para entrar y salir del país y, además, hay problemas energéticos y de infraestructuras debido a los bombardeos, pero se pueden hacer actuaciones y proyectos, eso sí, siempre teniendo en cuenta que las fechas tienen que ser variables según la situación bélica en que se encuentra la zona", explica la payasa. Una cosa es evidente: las actuaciones de estos payasos solidarios dejan huella en una sociedad muy castigada por la violencia. "En los centros donde actuamos el público siempre era muy familiar, nos estaban muy agradecidos y, incluso, alguna chica se sorprendió de poder volver a reír", dice la actriz. Cristina Jofre, por motivos personales, ha viajado varias veces en Israel, pero esta era la primera vez que entraba a Palestina. "El muro es realmente mucho humillando, marca el odio entre las dos bandas, pero nosotros siempre nos intentamos mantener distantes en el conflicto y siempre evitamos juzgar ninguno de las dos comunidades que en algunas cosas son muy iguales, por ejemplo en la gestualidad, la hospitalidad o la gastronomía, pero en otras son muy diferentes", concluye Julià.