Porque se ha decidido ahora a explicar sus años al frente del Ayuntamiento?
Del 1973 al 1977 fue una época muy especial. Algunos la han definido como los cuatro años que cambiaron España. Por eso era interesante situar a nivel local todas las vicisitudes que sabíamos a nivel general. Porque la ciudad fue muchas cosas que han pasado desapercibidas. Además, mis nietos saben que su abuelo fue alcalde, pero yo pienso que en setenta en Mataró fueron especiales. Por eso me he decidido a hacer el libro con el licenciado en Periodismo y Ciencias políticas, Albert Ponsola, con quienes ya había trabajado anteriormente.
Le debe de haber servido también como ejercicio personal, para poner en orden los recuerdos.
Me ha ayudado a recordar y a disfrutar. Porque mirar atrás a la cabeza de treinta años te permite una visión mucho más calmada y tranquilola. No quiero decir que no disfrutara de todos aquellos años, perohabía muchos problemas y dolores de cabeza, y es cuandopienso ahora que me siento más satisfecho del trabajo hecho. Cada martes cuando quedaba con Ponsola para hablar del libro me lo pasaba muy bien. Decidimos hacerlo en formato entrevista para que también sea ameno por los lectores.
Y pues, como se vive la transición desde la alcaldía?
El año 1973 nombraron diecisiete o dieciocho alcaldes más además de mí.había quién decía que éramos alcaldes jóvenes, que no habíamos vivido la guerra, y que, por lo tanto, teníamos que ser abiertos y preparar el camino hacia la democracia. Desde nuestra posición, contribuimos a hacer más fácil el cambio democrático en el país. Recuerdo un hecho de este empujón que dimos. El año 1975, en vida de Franco, el Ayuntamiento de Mataró fue uno de los adalid a subir las banderas catalana y mataronina. Esto es un hecho histórico. Lo hicimos con cierto tacto para conseguirlo sin romper nada.
Qué aportó su gobierno en Mataró?
El Plan General de Urbanismo fue el que dio más empuja a estos 4 años, porque Mataró estaba muy atrasada. Sobre todo por los barrios, que, como en muchas ciudades, se van installant a las zonas periféricas y a veces se dejan de banda. Aquí estaban en muy mal sido. Decidimos arreglar las calles, los parques, poner aparcamientos, mejorar las condiciones de toda la ciudad, especialmente de los barrios.
Se tomaron también medidas sociales?
El que queríamos era que la gente viviera más cómoda, por eso, entre otras medidas, pusimos autobuses que conectaban los barrios. También faltaban escuelas y vamos fe-ne, y también intentaron hacer el Hospital allá donde lo tenemos ahora. Ya teníamos los terrenos y el vis-y-place de Sanidad pero finalmente no se pudo echar construir el gran Hospital. Ha tardado 20 años a hacerse, pero seguro que ahora es mucho más moderno del que habría sido. Creo que el Plan General de Urbanismo, la Educación y Sanidad fueron los tres ejes de aquel gobierno.
Qué fue su momento más difícil como alcalde?
El problema era como se vivía en la época. Entramos trabajar para la ciudad y nos encontramos con el obstáculo de la tensión política estatal. El año 1975había manifestaciones cada 15 días. Era un momento de cambio inminente y en esto, la política local estaba inevitablemente ligada a la de España. Se pedía la legalización del Partido Comunista, Comisiones Obreras empezó a hacer manifestaciones... Eran momentos de tensión, pero teníamos que trabajar. Y no sólo en el gobierno, sino también para ganarnos la vida porque todos estos cargos oficiales no eran remunerados. Era acabar la jornada laboral, que en aquel tiempo yo era ingeniero del Estado, comía un bocadillo a la Riera para entrar rápidamente al Ayuntamiento.
Estamos acostumbrados a conocer la transición a nivel estatal, no local.
Precisamente, el periodista Manel Cusachs me felicitó por haberme decidido a dejar testigo de aquellos años que estuve en el gobierno municipal. Y yo le dije que esto era sólo una parte de la transición en Mataró, que ahora los historiadores de la ciudad tenían que coger el relevo y explicar la transición desde otros puntos de vista, como por ejemplo, el de las asociaciones de vecinos. Porque vale la pena.
Una lectura que tiene que ser interesante por los jóvenes pero también por los que lo vivieron y han olvidado.
Sí, por ejemplo, hay gente que no recuerda un episodio que fue muy importante en aquel momento y que al librohago mención. Se trata de la defensa que hizo el Ayuntamiento del trazado de la autopista, nos plantamos al despacho del gobernador civil y todo el consistorio dimitió porque querían hacer pasar la autopista por las Cinco Sènies. Esto hubiera significado destrozar este espacio.
En qué momento tuvo la certeza que la democracia se consolidaría?
había momentos que parecía que aquello que estábamos construyendo se rompía. Los asesinatos de la calle Atocha o los secuestros de ETA fueron momentos muy delicados por la democracia. Pero al mismo tiempo se iba avanzando con las primeras elecciones democráticas, la legalización del Partido Comunista... Pienso que un momento en qué supe que aquello iba adelante fue cuando vi que el golpe de estado del 23F fallaba. Y con la victoria socialista en las segundas elecciones generales, el juego democrático se consolidaba todavía más.
Muchos coges toma como modelo la transición española. Se hicieron las cosas bien?
Hay muchas publicaciones que hablan del coste de la transición española. Hablan de la parte positiva, pero también de la negativa. Porque está claro que ETA siguió funcionando en aquella época, y así ha continuado muchos años. Porque la solución democrática tal y cómo se concibió tampoco satisfacía todo el mundo. Si muchos países nos han tomado como ejemplo, es porque lo hicimos con mucha serenidad. Supimos el camino a seguir y unimos fuerzas.
Se ha sentido muy tratado por la clase política de Mataró después de su paso por la alcaldía?
Es normal que cuando un nuevo gobierno entra al Ayuntamiento quiera salir adelante nuevos proyectos, sus propias ideas. Normalmente hay la tendencia a echar en tierra el que ha hecho tu predecesor y empezar de cero, en ninguna parte de aprovechar los proyectos que ya se han comenzado y mejorarlos. Pero yo diría que sí que me han respetado mucho. Es cierto que el primer alcalde empezó a mirar expedientes, a buscar donde habíamos gastado el dinero... Pero no encontró nada a reprocharnos. Siempre he mantenido buenas relacins. Y la población siempre me ha tratado muy bien.
Ahora también estamos viviendo un momento de cambios al país. Una democracia tan joven como la nuestra, está preparada para superar estas transformaciones?
Ahora ya estoy totalmente fuera de la política. Pero yo creo que la democracia desde el año 82, el cambio de gobierno, ya está consolidada. Hemos puesto unos buenos cementos. Las confrontaciones políticas forman parte del juego democrático y siempre habrán. Y de minorías, siempre habrán.
Robert fotografiado a las instalaciones de Renacuajo.
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