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Vern Bueno Casas

El sorprendente origen del Camí de la Geganta de Mataró: no es lo que todo el mundo cree

El nombre del vial no está vinculado a la Giganta de la Familia Robafaves, a pesar de que hoy esta sea la primera asociación que genera entre muchos mataronenses

El Camí de la Geganta es una de las calles más conocidas de Mataró y también uno de los nombres del nomenclátor que más fácilmente se relacionan con la tradición gegantera de la ciudad. La coincidencia con la Geganta de la Família Robafaves parece sugerir un origen evidente, pero la documentación histórica apunta en otra dirección. El nombre de la calle no está relacionado con la figura de la Geganta de Les Santes.

El origen del topónimo se encuentra en una realidad mucho más cotidiana de la Mataró del siglo XIX: los repartidores de agua que había en aquel sector de la ciudad.

El vial comunica actualmente la plaza de Granollers con la plaza de España y bordea el Parc Central. Su configuración está vinculada al crecimiento de Mataró y al Pla de l'Eixample de 1878, pero el nombre popular de Camí de la Geganta ya aparece documentado antes.

El Camí de la Geganta bordea el Parc Central. Foto: R. Gallofré

El nombre y los repartidores de agua

La referencia histórica que explica el origen del nombre procede del archivero municipal Josep Manen, que en el año 1870 recogía que aquel lugar era conocido como Camí de la Geganta “por los muchos repartidores de aguas que había, y de los cuales solo queda uno”.

La interpretación que recoge el nomenclátor de Mataró es que el nombre hacía referencia a estos repartidores de agua y, concretamente, al hecho de que solo quedaba uno. Según la misma fuente, este último elemento “debería ser gigantesco, espectacular”, una característica que explicaría la asociación con el término “Geganta”.

Es, por lo tanto, un topónimo popular relacionado con el antiguo suministro de agua, y no una denominación vinculada a los gigantes festivos de Mataró.

La información aparece recogida en Mataró, calle a calle. Nomenclátor de la ciudad, la obra consultable online y publicada en 2006 por el historiador Ramon Salicrú i Puig, con la colaboración del Ajuntament de Mataró y el Patronat Municipal de Cultura. El trabajo documenta el origen y la evolución de más de un millar de calles, plazas y otros espacios de la ciudad.

Plataneros en el Camí de la Geganta

El nombre que sustituyó al Camí de la Geganta

Cuando se aprobó el Pla de l'Eixample de 1878, el nombre que quedó establecido para esta ronda fue ronda de Carlos III. La denominación hacía referencia al rey Carlos III, que en 1778 había autorizado el comercio directo con los territorios americanos desde determinados puertos españoles.

A pesar de esta denominación oficial, Camí de la Geganta siguió siendo el nombre popular del vial. Finalmente, en el año 1980, la ciudad recuperó oficialmente esta denominación tradicional.

La calle conserva así un nombre que ya formaba parte del paisaje urbano de Mataró en el siglo XIX y que ha llegado hasta la actualidad después de un período en que administrativamente había recibido otro nombre.

La Geganta, bien elegante. Foto: R. Gallofré

Una coincidencia con la Familia Robafaves

La relación que hoy se puede establecer mentalmente entre el Camí de la Geganta y la Geganta de Mataró es, pues, una coincidencia posterior en el uso y la interpretación del nombre.

La tradición gegantera mataronina tiene, en cualquier caso, una historia propia y documentada desde hace siglos. La primera referencia escrita conocida a los gigantes de Mataró es de 1683, a pesar de que se considera que podrían existir en la ciudad desde décadas antes. Los primeros gigantes conocidos estaban vinculados a la cofradía de la Minerva y participaban en la procesión de Corpus.

Durante el siglo XIX la familia gegantera fue evolucionando. En 1853 aparecen tres figuras —el matrimonio y su hija— y el nombre Robafaves asociado al cabeza de familia queda documentado en 1888. La configuración actual de la familia se iría completando posteriormente con la Toneta y el Maneló.

Esta trayectoria es independiente del origen del topónimo Camí de la Geganta, que la documentación del nomenclátor relaciona con los antiguos repartidores de agua.

 

Las calles también explican la historia de Mataró

El caso del Camí de la Geganta es un ejemplo de cómo los nombres de las calles pueden mantenerse durante generaciones mientras el significado original se va perdiendo. En este caso, una denominación vinculada a una realidad urbana hoy desaparecida —los antiguos repartidores de agua— ha quedado incorporada al nomenclátor contemporáneo.

Esta es precisamente una de las funciones de Mataró, carrer a carrer: reconstruir el origen de los nombres y relacionarlos con la evolución histórica, social y urbanística de la ciudad.

En el caso del Camí de la Geganta, la coincidencia con la Familia Robafaves ha hecho que el significado actual del nombre pueda parecer evidente. Pero la documentación conservada apunta a otro origen: un antiguo topónimo relacionado con los repartidores de agua que ya era utilizado en Mataró en el siglo XIX.