En Miguel De Rosa tiene 56 años y en puerta 30 al cuerpo de Policía Local de Mataró. Es uno de los trabajadores de servicios esenciales que no puede cumplir con el confinamiento establecido para la mayoría de la población para combatir la pandemia de coronavirus . Tres décadas de trayectoria profesional en las cuales no encuentra "nada comparable ni de lejos en la situación que tenemos hoy". Su tarea habitual es la de policía de barrio, en contacto permanente con escuelas, comercios, vecinos… "Soy policía de proximidad, pero hoy de contacto ninguno ni uno, todo el rato tenemos que mantener la distancia de seguridad", explica, con un deix de amargura. Este trabajo de proximidad que realiza en su día a día se ha transformado completamente: en Miguel se centra, como todos sus compañeros, en tareas de seguridad ciudadana y al realizar controles y operativos policiales para garantizar que todos los mataronins y mataronines cumplan con el confinamiento y el estado de alarma.
"Los primeros dos o tres días sí que veías bastante gente que todavía desconocía la situación, pero últimamente parece que todo el mundo ha tomado conciencia de la gravedad del tema", explica el policía. Durante sus tareas de control ha tenido que parar ciudadanos que siendo vecinos del Centro habían traído a pasear el perro casi hasta la altura de Mataró Parco, o que seguían yendo a la carnicería de la otra punta de la ciudad siguiendo su costumbre de los días previos a la epidemia. "Pero tengo que decir que la colaboración ciudadana en general está siendo muy buena y nos está facilitando el trabajo", matiza.
En Miguel trae 30 años al cuerpo y habitualmente hace de policía de barrio, pero hoy tiene que encargarse de la seguridad ciudadana y de controlar que se cumpla el estado de alarma
En Miguel constata que no se siendo desprotegido haciendo su trabajo. Los agentes de la Policía Local traen guantes, mascaretes y desinfectante, y siguen un protocolo estricto de inicio y final de turno para no coincidir con los compañeros. Haciendo su trabajo, tienen que mantener la distancia mínima de 1,5 metros con los ciudadanos, algo que no siempre es fácil. "Cuándo hemos tenido que ir a algún piso, normalmente la gente baja al rellano, todo el mundo colabora bastante y está concienciado, yo hasta ahora no he tenido ningún contacto directo con nadie", resuelve.
"De momento ningún compañero ni compañera ha dado positivo en coronavirus, cruzamos los dedos porque nadie caiga"
A pesar de todo, el agente reconoce que vive y trabaja estos días "con una cierta angustia, como la de cualquier ciudadano". De momento ningún policía local de Mataró ha dado positivo en coronavirus. "Cruzamos los dedos porque nadie caiga", afirma en Miguel.
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