La fiesta del barrio de Rocafonda, que tenía que tener lugar el próximo fin de semana, finalmente no se celebrará. La Asociación de Vecinos del barrio ha decidido suspenderla ante la dificultad que supone organizarla con la carencia de recursos y de personal que sufren. La junta de la asociación hace tiempo que busca relevos, tanto en la organización de la fiesta como en la propia entidad, pero estos no aparecen. Ante esta situación han decidido suspender la fiesta y convocar una asamblea extraordinaria de la AVV, abierta a todos los vecinos, para intentar encontrar una solución.
"La fiesta de barrio comporta un trabajazo en los meses anteriores y posteriores que no se ve, y que siempre tenemos que asumir los mismos", explica Núria Ibran, presidenta de la AVV de Rocafonda. A pesar de que durante la celebración de la fiesta siempre encuentran vecinos y entidades dispuestas a dar un golpe de mano, tanto en la preparación del programa de actas como la hora de cuadrar números se sienten sólo. "Hace tiempo que venimos diciendo que nos hace falta un relevo, pero este nunca llega", explica Ibran. Este año han dicho bastante y han anul•lat la fiesta. "Quizás la vecindad se preguntará por qué pasa, y habrá una reacción", dice la presidenta.
El problema va más allá de la Fiesta Mayor y se extiende a la actividad que lleva a cabo la AVV durante todo el año. "Ya hace tiempo que también pedimos un relevo para la junta, que trae muchos años constituida y trabajando para el barrio", explica Ibran. Varios miembros de la junta actual están dispuestos a seguir echando del carro, pero sólo si aparecen nuevos vecinos dispuestos a sumarse al grupo. "No queremos plegar, queremos seguir, pero pedimos la implicación de vecinos y entidades del barrio para poder formar un grupo más potente", resuelve la presidenta. La asamblea extraordinaria de este sábado, programada para las 7 de la tarde, tiene que servir para dar este primer paso.
"La fiesta de barrio comporta un trabajazo en los meses anteriores y posteriores que no se ve, y que siempre tenemos que asumir los mismos", explica Núria Ibran, presidenta de la AVV de Rocafonda. A pesar de que durante la celebración de la fiesta siempre encuentran vecinos y entidades dispuestas a dar un golpe de mano, tanto en la preparación del programa de actas como la hora de cuadrar números se sienten sólo. "Hace tiempo que venimos diciendo que nos hace falta un relevo, pero este nunca llega", explica Ibran. Este año han dicho bastante y han anul•lat la fiesta. "Quizás la vecindad se preguntará por qué pasa, y habrá una reacción", dice la presidenta.
El problema va más allá de la Fiesta Mayor y se extiende a la actividad que lleva a cabo la AVV durante todo el año. "Ya hace tiempo que también pedimos un relevo para la junta, que trae muchos años constituida y trabajando para el barrio", explica Ibran. Varios miembros de la junta actual están dispuestos a seguir echando del carro, pero sólo si aparecen nuevos vecinos dispuestos a sumarse al grupo. "No queremos plegar, queremos seguir, pero pedimos la implicación de vecinos y entidades del barrio para poder formar un grupo más potente", resuelve la presidenta. La asamblea extraordinaria de este sábado, programada para las 7 de la tarde, tiene que servir para dar este primer paso.