El RACC propone revisar la señalización de los límites de velocidad a las carreteros catalanas después de observar en un estudio varias deficiencias, como largos tramos sin indicaciones. El RACC también constata la carencia de señalización en muchas de las incorporaciones evaluadas y la incoherencia entre la morfología de la vía y el límite de velocidad. Una de las conclusiones del estudio es que un ejemplo a seguir es la señalización de los límites de velocidad es el tramo de la carretera C-37 entre Manresa e Igualada, donde la morfología de la vía es coherente con la velocidad máxima y la señalización es adecuada en las incorporaciones. "Elevar el nivel de calidad de la señalización favorece la seguridad viaria", ha afirmado el mànager técnico de la Fundación RACC, Lluís Puerto. El test se ha fijado en tramos de ocho vías: la C-32 sur, A-2, C-17, C-65/C-31, N-340, C-14, C-13 y C-37.
El estudio del RACC también aconseja estudiar el aumento del límite de velocidad en algunos tramos de la carretera C-65/C-31 (Llagostera-Palafrugell) y plantea reducirlo en algunos tramos de la C-13 (Alcoletge-Tremp), C-14 (Reus-Tàrrega), C-17 (Montcada-Vic) y N-340 (Alcanar-Cambrils).
El RACC también ha detectado deficiencias en la señalización del límite de velocidad que acompaña el aviso de radar. Sólo un 21% de los casos analizados cuentan con una indicación en la misma señal de radar; en el 47%, la señal de límite de velocidad está ubicado además de 1 km antes del aviso de radar. Para el mànager técnico de la Fundación RACC, se trata de una deficiencia que "puede dificultar que el conductor recuerde la limitación".
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