La presentación del nuevo cómic de Wiz Problema se convirtió ayer jueves 19 en un auténtico baño de masas en Abacus Mataró. El acto, el primero de la gira promocional, evidenció el fuerte vínculo del humorista e influencer con su ciudad y la gran popularidad que tiene, especialmente entre el público más joven.
Una hora antes del inicio, ya había cola de fans en Mataró —muchos de ellos niños y adolescentes— esperando para conocerlo. La afluencia no dejó de crecer y confirmó la expectación generada alrededor del nuevo proyecto del creador de contenidos, con cientos de miles de seguidores en las redes sociales. Durante toda la tarde, Wiz Problema atendió a todos con una sonrisa y palabras amables, firmando ejemplares y haciéndose fotografías, en una escena que demostraba que jugaba en casa.
El creador mataronense había escogido expresamente la ciudad como punto de partida. “Porque yo soy de Mataró, del barrio de Cerdanyola”, afirmó, reivindicando sus orígenes.
Un cómic con base real y mensaje inclusivo
El nuevo cómic de Wiz Problema parte de una historia personal con elementos de ficción. “Es, al final, una historia real, hemos puesto un poco de ficción, pero es mi hermano, Bebi, que es mi 'tour manager' quien decide hacer un clon de mí”, explicó. La trama gira alrededor de una máquina de clonar que acaba generando versiones de sus personajes que se escapan, a imagen de los propios personajes múltiples que Wiz crea en sus vídeos y que le han ayudado a hacerse extremadamente popular
Más allá del humor, la obra incorpora un mensaje de fondo. Wiz Problema puso en valor la figura de su hermano, con autismo, y remarcó que el cómic busca normalizar cualquier condición. “No quiero victimizarme, pero hago un mensaje muy sutil: aunque tenga autismo, puede hacer cualquier cosa y no deja que eso le impida brillar”, dijo.
Mataró, origen y inspiración
El creador destacó el papel clave de la ciudad en su trayectoria. Mataró como fuente de inspiración es una idea central en su discurso: “Todo lo que hago es una imitación de lo que vi cuando me crié aquí, en un barrio multicultural”, explicó sobre Cerdanyola. “Es mi casa”.
Este arraigo también se refleja en su carrera, marcada por la experiencia personal y por la voluntad de romper estereotipos. Reconoció haber sufrido racismo, pero subrayó que no lo ha frenado: asegura que, a pesar de tener que trabajar “quizás un poco más que los demás”, el resultado “es muy bonito”. Solo le bastó señalar a su alrededor para aseverarlo: “Mira cuánta gente ha venido a verme hoy”, comentaba ante una cola que ya era notable 45 minutos antes de empezar y que continuó creciendo.


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