La gran mayoría de vehículos matriculados en Catalunya en 2026 ya son parcialmente o totalmente eléctricos. El 72,2% de las ventas de turismos entre enero y abril de este año ya lo son, diez puntos más que el primer cuatrimestre de 2025, según datos de la patronal Faconauto obtenidos por la ACN. Los híbridos no enchufables dominan el mercado, pero tanto los puramente eléctricos como los enchufables también crecen, y entre los dos modelos suman casi una cuarta parte del total. Uno de los factores clave para los compradores son los puntos de recarga. Catalunya es líder en el Estado con 11.000 unidades, y desde l'Energètica avisan de que el 90% del tiempo no tienen ningún coche enchufado. El sector, sin embargo, dice que la mayoría son lentos y "no siempre funcionan bien".
Según Faconauto, en los primeros cuatro meses del año, las matriculaciones de vehículos eléctricos o híbridos llegaron a las 33.364, un 30% más que el mismo período del año anterior. Por el contrario, las de combustión cayeron hasta las 12.805, un 15% menos que el primer cuatrimestre de 2025.
En concreto, los eléctricos puros ya son el 13% del mercado, y han subido tres puntos en un año, mientras que los híbridos enchufables han crecido una proporción similar hasta llegar al 11,6% del pastel. Los no enchufables han ido al alza también tres puntos, hasta alcanzar prácticamente la mitad de la cuota de mercado (47,7%). Los diésel están en vías de desaparecer, ya que solo han supuesto el 2,2% de las ventas, prácticamente la mitad que el año pasado. Los de gas se mantienen inamovibles en el 4%, mientras que los de gasolina también retroceden, unos siete puntos, hasta el 21,4% del total.
Si el conjunto de electrificados –eléctricos puros e híbridos enchufables– es de un 24,5% en Catalunya, por demarcaciones hay ligeras diferencias. Así, en Lleida se ha dado un salto más relevante que en los otros territorios en el arranque de 2026, y la cifra se ha situado en el 29%, encabezando así el país. Por detrás, la siguen Tarragona, con prácticamente el 27% de nuevas matriculaciones, y Barcelona (24%) y Girona (22%), que están por debajo de la media.
La penetración del vehículo electrificado en Catalunya es tímidamente superior a la media española, ya que según un indicador publicado en el barómetro de electromovilidad de Anfac del primer trimestre de 2026, el índice se sitúa en los 37,8 puntos en el caso catalán, 35,9 en España, pero la media de la UE está sensiblemente por encima (46,3). El indicador global de electromovilidad de la misma fuente otorga 28,3 puntos a Catalunya, y 38 al conjunto comunitario.
El presidente de Fecavem, Jaume Roura, valora positivamente el incremento del vehículo eléctrico y, en una entrevista con la ACN, no muestra dudas de que "irá a más". Según él, los modelos enchufables tienen futuro porque en el mercado ya hay ofertas "que dan 200 kilómetros de autonomía eléctrica más 850 o 900 de motor de combustión". Con todo, reconoce que el no enchufable "tiene una experiencia de fabricación más rodada" y está ofreciendo "unos precios más bajos" y con etiqueta Eco.
Roura también dice que "Europa ha actuado de una manera precipitada en esta transformación", ya que habría sido necesaria más "pedagogía", "prudencia" y "prevención de las consecuencias" de los cambios, además de un mayor despliegue preventivo de los puntos de recarga. "Esto no se ha hecho y ahora pagamos las consecuencias", dice. Según él, las previsiones europeas iniciales de abandonar el motor de combustión en 2035 se han alargado porque "todavía no está todo resuelto" en la nueva industria.
Marcha atrás de la Comisión Europea
De hecho, la Comisión Europea dio marcha atrás en diciembre y planteó autorizar la venta de vehículos de combustión más allá de 2035. La nueva propuesta corregía la inicial presentada a mediados de 2021 donde se buscaba alcanzar la neutralidad climática.
Los fabricantes de automóviles tendrán hasta 2035 para reducir las emisiones en al menos un 90% respecto a los niveles de 2021, y no un 100% como se había planteado en un inicio. En cuanto al 10% restante, las emisiones se deberán compensar a través del uso de biocombustibles, electrocombustibles y el uso de acero de bajas emisiones fabricado en la UE.
Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Estrategia Industrial, definió el cambio de políticas como "un salvavidas" para la industria automovilística europea. El ejecutivo consideraba que con el nuevo paquete se ofrecía "más flexibilidad" al sector a la hora de alcanzar sus objetivos de emisiones de dióxido de carbono.
El parque móvil catalán, todavía lejos de ser verde
Y es que a pesar de que la implementación de los vehículos con motores alternativos a la combustión convencional va al alza, el parque móvil todavía está lejos de estar renovado. Con datos de la DGT de finales de 2025, un 44% del total de vehículos que circulan por las carreteras del país tienen el distintivo C —los de combustión interna, es decir, diésel o gasolina, más nuevos—. El 23,3% tienen la etiqueta B —gasolina datados entre 2001 y 2006 y diésel entre 2006 y 2015—, mientras que los que no tienen ningún distintivo —es decir, los más antiguos— son el 24% del total. Así, los más verdes son minoría, y los que tienen el distintivo Eco —gas, híbridos no enchufables y algunos enchufables— son un 6,3%, mientras que los de la pegatina Zero —eléctricos puros y buena parte de los enchufables— solo son el 2,4% del parque móvil catalán.
El año pasado, las matriculaciones de turismos con distintivos Eco o Zero ya eran seis de cada diez en el país, a pesar de que en motocicletas, el porcentaje no supera el 4%, ya que prácticamente todas tienen la etiqueta C. Así, sumando ambos tipos de vehículos, prácticamente la mitad de ventas eran con las calificaciones Eco o Zero el año pasado en Catalunya.
En una entrevista con la ACN, el CEO de la empresa pública de la Generalitat l'Energètica, Daniel Pérez, cree que en los próximos cinco o diez años se producirá un nuevo cambio del parque automovilístico y espera que la tasa de penetración del vehículo eléctrico "ya sea superior al 50%", una cifra todavía muy lejos de la realidad.
Uno de los elementos que pesa en la decisión de los conductores de transicionar hacia el nuevo modelo es el precio. Pérez cree que ahora ya hay vehículos eléctricos "de cualquier gama" que pueden competir con los que contaminan más en cuanto a coste, en especial, remarca, los automóviles que vienen de China.
Momento de transición en las subvenciones, que hasta ahora se tardan años en cobrar
Todavía en cuanto al precio, el programa de subvenciones MOVES está en marcha, pero ahora las ayudas a la compra de vehículos eléctricos en España viven una etapa de transición después del cierre del plan MOVES III a finales de 2025. El gobierno español ha anunciado que lo sustituirá por el programa Auto+, dentro del plan Auto 2030, con el objetivo de simplificar las subvenciones y reducir los plazos de cobro. En este sentido, el presidente de Fecavem ha lamentado que se tarde "dos o tres años" en cobrar, y que la bonificación debería llegar "en el momento en que se ejerce la compra".
El nuevo sistema prevé un modelo de descuento directo en la factura a través del concesionario. Las nuevas ayudas pueden llegar hasta los 4.500 euros para turismos eléctricos e híbridos enchufables, tanto nuevos como de ocasión, con condiciones vinculadas al precio del vehículo y, en algunos casos, a la fabricación europea.
Además, el Ejecutivo concederá hasta el 25% adicional de la ayuda a los vehículos que hayan sido fabricados en Europa o en España, incentivando así el consumo de modelos producidos en la Unión Europea ante la creciente oferta de marcas chinas. También obligará a los puntos de venta a ofrecer un descuento de al menos 1.000 euros sobre el precio de venta.
Paralelamente, el gobierno mantiene los incentivos fiscales vinculados al vehículo eléctrico, con una deducción estatal en el IRPF del 15% por la compra de un coche eléctrico o por instalar un punto de recarga continuará vigente al menos hasta el 31 de diciembre de 2026, con un máximo de 3.000 euros deducibles por vehículo.
Catalunya, líder en puntos de recarga, pero con "anomalías"
La implantación de los vehículos eléctricos también va estrechamente relacionada con los puntos de recarga, que también están yendo al alza. Tanto es así que, según la asociación de fabricantes de automóviles Anfac, el número de puntos se ha triplicado en cuatro años, desde los 3.896 a principios de 2022 hasta los 11.888 en marzo de 2026. La tendencia no tiene freno en los últimos años, y continúa, con un aumento de los puntos de recarga del 2,7% durante el primer trimestre de este año.
La gran mayoría de los puntos son de carga lenta, que necesitan entre tres y diecinueve horas para llenar la batería. Con todo, uno de cada cinco puntos son más rápidos, entre 30 minutos y tres horas, y un 6% tardan aún menos tiempo para la carga completa, entre 10 y 30 minutos. Dos de cada tres puntos están en zonas urbanas y, el resto, en interurbanas.
Catalunya tiene poco más de una quinta parte del total de enchufes de acceso público en el Estado, que ha llegado a los 55.077 y prácticamente los ha multiplicado por cuatro desde 2022. De lejos, es la comunidad autónoma líder en puntos de recarga, por delante de la Comunidad de Madrid (8.238) y de Andalucía (7.114). En la ratio por cada 1.000 habitantes, solo la superan Cantabria y Castilla y León.
Aunque los datos catalanes encabezan los españoles, continúan por debajo de los europeos. El barómetro de electromovilidad de Anfac revela un indicador de infraestructura de recarga que sitúa Catalunya en los 18,7 puntos, el Estado en 14,8 y la media de la UE en los 29,6 puntos.
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