El restaurante La Caleta de Sant Vicenç de Montalt podrá continuar abierto, al menos de manera provisional. El Juzgado Contencioso-Administrativo número 9 de Barcelona ha acordado suspender temporalmente la ejecución del cierre que debía entrar en vigor el próximo 30 de julio, mientras resuelve la petición de medidas cautelares presentada en el procedimiento judicial. De esta manera, queda aplazado, de momento, el precinto del establecimiento que debía poner fin a 71 años de historia.
La resolución llega pocos días después de que la familia propietaria denunciara públicamente que el Servicio Provincial de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, les había ordenado abandonar las instalaciones antes del 31 de julio, fecha en que también estaba previsto el precinto del local y el corte de los suministros. La decisión afectaba un negocio familiar fundado en el año 1955 y gestionado por tres generaciones, convertido en uno de los restaurantes más emblemáticos del litoral del Maresme.
El restaurante La Caleta de Sant Vicenç de Montalt
Mediación del Ayuntamiento
En un comunicado, el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt asegura que esta suspensión temporal es fruto de las gestiones de mediación impulsadas por el alcalde, Javier Sandoval, ante la Dirección General de Políticas del Litoral, la Generalitat y otras administraciones implicadas. Según el consistorio, la Generalitat pidió formalmente a la Administración del Estado que promoviera el aplazamiento del cierre argumentando que el concurso público para adjudicar la futura concesión ya está en marcha y que el cese inmediato de la actividad provocaría perjuicios tanto para el servicio como para el municipio en plena temporada de verano.
El origen del conflicto se remonta a la nueva delimitación del dominio público marítimo-terrestre aprobada en el año 2019, que incorporó los terrenos del restaurante al ámbito competencial de Costas. La propiedad ha defendido siempre que dispone de un contrato de alquiler vigente con Adif hasta el 2030, que ha continuado pagando con normalidad, y considera injustificado tener que dejar el local cuando la misma Administración prevé mantener la actividad de restauración mediante una nueva concesión administrativa que se debe licitar próximamente. Además, advertía que el cierre dejaba sin trabajo a una decena de trabajadores y ponía en riesgo la continuidad de un negocio histórico profundamente arraigado en Sant Vicenç de Montalt.
El auto judicial, sin embargo, no resuelve todavía el fondo del conflicto. El juez ha acordado suspender temporalmente la ejecución del cierre hasta que el Ministerio Fiscal y la Administración del Estado presenten sus alegaciones, un trámite previo antes de decidir si mantiene o no las medidas cautelares. Por lo tanto, el futuro de La Caleta continúa pendiente de la resolución definitiva del procedimiento judicial y de la evolución del concurso para la nueva concesión del espacio.