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El AVE tendrá competencia

Redacció / ACN

El Gobierno estudia detener el AVE Madrid-Barcelona para hacer obras de mejora

El ministro Óscar Puente afirma que ahora se aplica un modelo que prima mantener el servicio y afecta a su “fiabilidad y puntualidad”

 

El Ministerio de Transportes estudia la posibilidad de suspender temporalmente el servicio de alta velocidad entre Barcelona y Madrid mientras se lleven a cabo las obras de mejora de la línea. Así lo ha anunciado este viernes el ministro Óscar Puente, durante una rueda de prensa en Madrid para analizar el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha causado más de 60 víctimas mortales.

"Es una de las cosas que ahora mismo estamos valorando", ha afirmado Puente, que ha puesto como ejemplo el modelo alemán, donde habitualmente se corta completamente la circulación ferroviaria cuando se tienen que hacer grandes actuaciones de renovación. En España, en cambio, las obras acostumbran a ejecutarse manteniendo los trenes en funcionamiento, una fórmula que, según el ministro, perjudica la fiabilidad y la puntualidad del servicio, pero no la seguridad.

En cuanto a la línea Madrid-Barcelona, Puente ha explicado que actualmente se está adquiriendo el material necesario para ejecutar las obras previstas en el entorno de Calatayud. Inicialmente, los trabajos estaban previstos para el próximo año, pero el Ministerio considera que hay que replantear cómo se tienen que llevar a cabo. "Es un tema sobre el que tenemos que recapacitar", ha asegurado.

Puente descarta dimitir después del accidente ferroviario

Durante la comparecencia, el ministro también ha descartado presentar la dimisión y ha detallado la secuencia de los hechos que desembocaron en el accidente de Urda. Según los registros consultados, el tren Iryo quedó parado y no pudo reanudar la marcha, mientras que el centro de control de Atocha autorizó un AVE que circulaba por detrás a continuar el trayecto con normalidad.

A las 8:41 h, el centro de control también autorizó al Iryo a reanudar la circulación, pero el convoy no pudo arrancar por causas que todavía se desconocen. Siete minutos después, a las 8:48 h, el tren comunicó que continuaba inmovilizado, sin que el centro de control adoptara ninguna medida. Mientras tanto, el AVE había recorrido 25 kilómetros y había superado los 160 km/h antes de colisionar con el Iryo a las 8:53 h.

El sistema de seguridad ha registrado 170 incidencias este año

Una de las cuestiones que se investigan es el funcionamiento del sistema de seguridad ferroviaria LZB, que falló el día del accidente. Puente ha reconocido que estas incidencias no son excepcionales y ha revelado que durante el 2026 se han registrado 170.

Según el ministro, el 75% de estas incidencias responden a factores externos, como robos de cable, actos vandálicos, obras de mantenimiento o fenómenos meteorológicos. En cuanto al accidente de Urda, las primeras informaciones apuntan a un posible problema de sincronización entre ordenadores.

A pesar de estas incidencias, Puente ha defendido que el LZB es un sistema "fiable, robusto y sólido", utilizado también en países como Alemania. Ha insistido en que el mecanismo está diseñado para garantizar la seguridad de la circulación incluso cuando se producen errores de funcionamiento.