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Promoción de pisos en la calle Churruca de Mataró. Foto: V. B.

Vern Bueno Casas

Mataró busca cómo afrontar el problema de la vivienda con precios de venta y alquiler disparados

El Ayuntamiento abre el proceso participativo para definir el nuevo Plan Local de Vivienda, que deberá marcar las políticas municipales de los próximos años y abordará cuestiones como la vivienda asequible, la emancipación juvenil o la rehabilitación

 

Mataró quiere definir cómo afrontar uno de los principales retos sociales y económicos de la ciudad: el acceso a la vivienda. El Ayuntamiento ha puesto en marcha la elaboración del nuevo Plan Local de Vivienda, el documento que deberá fijar los objetivos, las prioridades y las principales líneas de actuación de las políticas municipales de vivienda durante los próximos años. El proceso incorpora ahora la participación de la ciudadanía, las entidades y los agentes vinculados al sector, con el objetivo de completar la diagnosis técnica con las necesidades y experiencias de los propios vecinos.

El nuevo plan llega en un contexto de fuerte presión sobre los precios de la vivienda en Mataró. En el mercado de compraventa, el precio medio se sitúa en 2.423 euros por metro cuadrado, según los datos de Idealista correspondientes a agosto de 2026, un 8,7% más que un año antes. La misma fuente sitúa el precio de la vivienda en alquiler alrededor de los 12,8-13 euros por metro cuadrado mensuales, mientras que los datos de los contratos registrados muestran una renta media alrededor de los 767 euros mensuales.

Esta evolución dificulta el acceso a la vivienda especialmente para los hogares con menos capacidad económica y convierte la vivienda asequible en uno de los principales retos que deberá afrontar el nuevo plan. El problema, sin embargo, no se limita al precio: también entran las dificultades de emancipación de los jóvenes, la vulnerabilidad residencial, la necesidad de rehabilitar edificios, los problemas de accesibilidad y las diferentes necesidades que presentan los barrios de la ciudad.

De hecho, el Ayuntamiento dedicará una de las sesiones participativas específicas del proceso a la "mirada joven", con el objetivo de abordar las dificultades de emancipación, el acceso al alquiler y a la compra y las expectativas residenciales de este colectivo. También habrá una sesión específica para incorporar la perspectiva de género a las políticas de vivienda.

Oficina local de vivienda de Mataró. Foto: R.Gallofré

Un problema diferente según el barrio

Una de las particularidades del proceso será precisamente intentar detectar cómo se vive el problema de la vivienda en los diferentes puntos de Mataró. El Ayuntamiento ha programado cinco sesiones territoriales que permitirán recoger las necesidades y particularidades de los diferentes ámbitos de la ciudad: Centre-Eixample-Havana, Zona Nord, Rocafonda-El Palau-Escorxador, Pla d’en Boet-Peramàs-El Rengle y Cerdanyola.

El proceso no parte únicamente de las percepciones ciudadanas. La elaboración del plan incluye una diagnosis técnica y social de Mataró que analizará el parque de viviendas, el mercado inmobiliario, la situación sociodemográfica y las necesidades residenciales de la ciudad. La participación deberá servir para contrastar esta información con las experiencias de los vecinos y detectar necesidades que no queden suficientemente reflejadas en los datos.

Entre los aspectos que se pondrán sobre la mesa están los precios del alquiler y de la compra, la vivienda asequible, la emancipación juvenil, la rehabilitación de los edificios, la accesibilidad y las necesidades residenciales de los diferentes barrios y grupos de población.

Solares de la ronda Barceló donde se tienen que construir pisos de alquiler asequible

Más vivienda asequible, pero también proyectos que se retrasan

La necesidad de ampliar el parque de vivienda asequible es también uno de los ámbitos en los que ya trabajan las administraciones. Uno de los proyectos más destacados es la promoción de 66 viviendas de alquiler asequible en la calle de Cosme Churruca, impulsada por el Ayuntamiento y actualmente en construcción, con finalización prevista este 2026.

Pero esta no es la única promoción prevista en la ciudad. La Generalitat tiene proyectadas 60 viviendas de alquiler asequible en la ronda Barceló, una actuación anunciada en 2024 que todavía no se ha materializado. El proyecto acumula retrasos y ha generado un intercambio de responsabilidades entre la Generalitat y el Ayuntamiento sobre los motivos del retraso.

En paralelo, la promoción de Churruca prevé alquileres de entre aproximadamente 380 y 690 euros mensuales, en función de la superficie, y 60 de las viviendas se adjudicarán mediante sorteo entre las personas inscritas en el registro de viviendas con protección oficial. Las seis restantes se reservarán para finalidades sociales.

Estas promociones ejemplifican una de las vías que deberá abordar el nuevo Plan Local de Vivienda: cómo incrementar el parque de vivienda asequible en una ciudad donde los precios del mercado libre dificultan el acceso a una parte de la población. Al mismo tiempo, las políticas municipales también incluyen ayudas al pago del alquiler y servicios de atención e intermediación para personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad residencial.

recreación de los pisos de alquiler asequible en la calle Churruca

Participación hasta noviembre

El proceso participativo comenzará el 21 de septiembre y se podrá participar mediante un cuestionario en línea en la plataforma Decidim Mataró hasta el 25 de noviembre. Las sesiones presenciales comenzarán el 22 de septiembre y se alargarán hasta el 7 de octubre.

Los trabajos para elaborar el nuevo plan comenzaron el pasado marzo. El Ayuntamiento prevé tener preparado el documento definitivo durante noviembre, llevarlo a aprobación inicial en diciembre y completar su aprobación definitiva en marzo de 2027.

El nuevo Plan Local de Vivienda deberá convertir así el diagnóstico de la situación actual en una estrategia municipal para los próximos años, en un momento en que el encarecimiento de la compra y el alquiler, la falta de vivienda asequible y las dificultades de emancipación sitúan el acceso a un techo entre los principales retos de la ciudad.