La Barcelona Bridal Fashion Week (BBFW) ha arrancado en el recinto de Montjuïc con la mirada puesta en una nueva edición de récord, a pesar de un contexto internacional “inestable”. La organización aspira a igualar o superar los 23.500 visitantes del año pasado en una cita que reúne 34 diseñadores en la pasarela y 420 marcas en el ‘trade show’, con una clara mayoría internacional.
En este escenario global, la industria nupcial catalana —que representa más de un tercio de las exportaciones de vestidos de novia del Estado— mantiene el pulso gracias, en parte, a mercados como los Estats Units, que continúan “muy fuertes” a pesar del impacto de los aranceles. En cambio, se ha detectado una menor presencia de compradores de Àsia y Austràlia, en parte por incidencias en vuelos internacionales.
El Maresme, presente en la gran pasarela nupcial
Desde Canet de Mar, el Maresme ha vuelto a tener voz propia en esta gran cita internacional gracias a la firma Immaclé. Su fundadora, Imma Rodríguez, acumula más de tres décadas de experiencia diseñando vestidos que se crean en su taller maresmense y se venden en todo el mundo.
Un desfile en la Barcelona Bridal Fashion Week. Foto: ACN
La diseñadora resume así el impacto real del contexto económico en su sector: “Al final, a la novia cuando decide casarse, lo que menos le importa es el tema arancelario si le gusta el vestido”. Una frase que sintetiza por qué el negocio nupcial resiste mejor que otras industrias los cambios globales.
Aranceles y incertidumbre, pero ventas estables
Aunque otras firmas presentes en la pasarela han admitido cierta “inestabilidad” en los envíos internacionales a causa de los aranceles, las ventas se mantienen estables. Esta realidad encaja con el diagnóstico general de la feria: el sector continúa creciendo en calidad y proyección internacional, aunque con algunos ajustes logísticos.
La misma dirección de la BBFW destaca que, a pesar de las dificultades, el salón continúa consolidado como uno de los grandes puntos de encuentro mundiales del sector, con marcas de 37 países y una pasarela donde el 60% de los diseñadores son internacionales.