Los hoteles y alojamientos turísticos del Maresme prevén un agosto con ocupaciones muy altas, pero las olas de calor ya modifican los hábitos de algunas familias, que buscan destinos más frescos o aplazan las vacaciones. El turismo en el Maresme encara un mes de agosto con perspectivas muy positivas y ocupaciones próximas al 90%, pero con un factor que cada vez condiciona más las vacaciones de verano: el calor extremo. Los alojamientos de la comarca están prácticamente llenos desde mediados de julio y el sector confía en mantener estos registros de manera estable durante buena parte de agosto. Al mismo tiempo, sin embargo, las sucesivas olas de calor están empezando a modificar los patrones de reserva, especialmente entre las familias con niños pequeños.
"El fin de semana de la final del Mundial de fútbol marcó un punto de inflexión al alza" y desde entonces la ocupación se ha mantenido alrededor del 90%, según explica la presidenta del Gremi d'Hostaleria del Maresme-Costa de Barcelona, Isabel Mallol. "Las perspectivas son muy buenas", asegura sobre un mes de agosto que se prevé especialmente estable para el sector turístico del Maresme.
La situación encaja con la tendencia general de los principales destinos de costa de la demarcación de Barcelona. Maresme, Baix Llobregat y Garraf afrontan el pico del verano con ocupaciones superiores al 90%, mientras la Federació de Càmpings de Barcelona también prevé "un muy buen mes de agosto". El nivel de reservas se sitúa en registros similares a los del verano pasado y la semana del 15 de agosto continúa siendo la más fuerte, especialmente gracias al turismo procedente del resto del Estado.
El calor extremo empieza a mover las vacaciones hacia septiembre
El buen nivel de reservas, sin embargo, convive con un cambio progresivo provocado por las temperaturas cada vez más elevadas. La primera línea de mar continúa siendo una apuesta ganadora en agosto, pero el sector detecta que determinados perfiles de visitantes empiezan a huir de los episodios de más calor. Mallol explica que hay familias con niños muy pequeños que buscan municipios con temperaturas más suaves o que directamente prefieren trasladar las vacaciones a otros momentos del año. Una de las alternativas que va ganando peso es reservar en septiembre, cuando habitualmente bajan las temperaturas pero todavía se mantienen muchas de las posibilidades turísticas de la costa del Maresme.
- "Mucha gente dice que con las olas de calor prefiere no viajar", resume la presidenta del Gremio. Una tendencia que, según el sector, puede contribuir a desestacionalizar el turismo del Maresme, repartiendo una parte de la demanda que tradicionalmente se concentraba en julio y agosto hacia otros meses.
Los episodios de calor también están modificando qué hacen los turistas y a qué horas lo hacen. El sector de la hostelería y la restauración constata más demanda de espacios con menos bochorno, un interés reforzado por los chiringuitos en primera línea de mar y una tendencia a retrasar las salidas hasta el anochecer, cuando las temperaturas empiezan a bajar.
Más calidad, sostenibilidad y actividades más allá del sol y playa
En paralelo a las buenas perspectivas de ocupación, el sector turístico maresmense trabaja para reforzar una oferta que vaya más allá del modelo tradicional de sol y playa en el Maresme. Mallol destaca que los establecimientos cada vez incorporan más criterios de sostenibilidad y apuestan por captar un visitante "respetuoso con el residente y con el entorno".
- El objetivo es complementar la oferta de ocio con propuestas relacionadas con el deporte, la cultura y el patrimonio, elementos que también permiten diversificar la actividad turística y reducir la dependencia absoluta de los meses más calurosos.
- Los establecimientos también refuerzan la sostenibilidad empresarial, tanto en las instalaciones y el uso de energías verdes como en la gestión de los equipos profesionales, con más atención a la formación y la seguridad de los trabajadores.
Todo ello dibuja un agosto turístico muy potente en el Maresme, con alojamientos prácticamente llenos y perspectivas similares a las del año pasado, pero también con un cambio que el sector ya empieza a percibir con claridad: cuando el calor se vuelve extremo, no solo condiciona las vacaciones, sino que puede acabar cambiando cuándo, dónde y cómo se hacen.
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- ¡Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad!
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita

Comentarios