Mataró vivió este viernes el segundo operativo Kanpai que se ha hecho en la ciudad, una operación policial pensada para combatir la multirreincidencia y reforzar la vigilancia durante las horas de ocio nocturno. El dispositivo, iniciado el viernes 16 a las tres de la tarde y alargado hasta las tres de la madrugada del sábado, movilizó a los Mossos d’Esquadra, la Policía Local, la Policía Nacional y la Guardia Civil. El operativo, al que se dio acceso a los medios de comunicación, acabó con 5 detenidos, además de 2 detenciones en aplicación de la normativa de extranjería, además de controles, identificaciones y algunas sustancias intervenidas.
En concreto, uno de los detenidos lo fue por requerimiento judicial pendiente, otro por tráfico de drogas, un tercero por daños mobiliario urbano, el cuarto por conducir sin haber obtenido nunca el carné y por acreditarse con un carné falso, y el último por requerimiento policial. Aparte, se identificaron casi 200 personas, que acumulaban en total cerca de 500 antecedentes delictivos.
Qué es el Plan Kanpai
El plan Kanpai de los Mossos d’Esquadra es una estrategia policial contra la multirreincidencia delictiva, especialmente los hurtos y robos. El nombre proviene de una expresión japonesa que significa «vaciar el vaso» y simboliza tanto la voluntad de sacar a los delincuentes reincidentes de las calles como el límite de la paciencia policial y ciudadana. El plan se basa en macrooperativos con controles intensivos y simultáneos en espacios públicos, transportes y zonas de ocio, con la colaboración de otros cuerpos policiales e instituciones judiciales.
Plan Kanpai de los Mossos y Policía Local en Mataró. Foto: V. B.
No es una fórmula nueva en el municipio. Mataró ya ha acogido actuaciones similares bajo el formato de la Guilla, un dispositivo de patrullas motorizadas de los Mossos y la Policía Local, y fue uno de los municipios pioneros fuera de Barcelona. El Kanpai lo amplía con cuatro cuerpos y cuatro competencias: la Seguridad Ciudadana de los Mossos, la Policía Administrativa de la Policía Local, Extranjería de la Policía Nacional y Aduanas de la Guardia Civil. A la vista, la mezcla se nota: uniformes diferentes, un mismo objetivo. “La ventaja de que participemos todos es que podemos abordar este tipo de delincuencia desde diferentes vertientes”, explicaba durante el operativo Enric Segú, jefe de Seguridad Ciudadana de los Mossos en Mataró.
De las tres a las nueve: locales y puntos calientes
Cae la tarde y los agentes llegan a los primeros locales. El operativo arranca con entradas en establecimientos considerados sensibles por cuestiones de seguridad y convivencia. Los agentes actúan en locales del barrio de Cerdanyola y hacia el anochecer inspeccionan dos establecimientos del Palau: un kebab de la calle Siete Partidas y un bar de la avenida América, ambos con quejas vecinales acumuladas. Hay registros a varios clientes y el despliegue despierta expectación en el vecindario, pero no hay detenciones ni hechos destacables. Un balance que no preocupa a los efectivos: "Se trata de que sepan que estamos, que los vigilamos y que noten la presión", decían los portavoces policiales.
Intervención en un local de la calle Siete Partidas de Mataró. Foto: V. B.
Durante la tarde también se revisaron otros puntos calientes de la ciudad, es decir, lugares identificados por la policía como foco recurrente de incidentes. Entre ellos, el entorno de la estación de Rodalies, un espacio clave por el flujo de personas. Segú explicaba que la filosofía del dispositivo no pasa solo por los controles de carretera: "Principalmente, lo que hacemos es ir a los puntos calientes donde se reúnen. A veces son plazas públicas, otras discotecas o bares". Según el responsable policial, en estos puntos se concentran personas vinculadas a problemas de convivencia y a delitos como robos en el interior de vehículos, intentos de entrada a domicilios, peleas o tenencia de armas.
22:30 h: briefing conectado con toda Catalunya
Cuando anochece, los agentes hacen una pausa para recibir órdenes. Hacia las diez y media, los efectivos se reúnen en el briefing, la reunión operativa previa en la que se reparten zonas y objetivos, conectado con el resto de Kanpai que se llevaban a cabo simultáneamente en toda Catalunya. En este encuentro se recordó que se venía de unas horas complicadas, con varios tiroteos en las últimas horas, entre ellos el homicidio de un hombre en una tienda de tatuajes de Badalona aquella misma tarde.
El operativo se organiza por fases, también para permitir que la plantilla descanse antes de la franja más intensa. "Dejamos en un segundo plano algunos controles de carretera —aunque los mantenemos— e inspeccionamos locales, pero nos centramos sobre todo en el ocio nocturno", había avanzado Josep Maria Cavallé, jefe del ABP (Àrea Bàsica Policial) Mataró. Mataró tiene una zona de ocio nocturno "muy potente", que atrae a jóvenes de toda la corona metropolitana e incluso de otros puntos para disfrutar de ella, y eso también tensiona. El plan sitúa el foco en la estación y en las calles y locales del Pla d'en Boet.
Briefing en la comisaría de Mossos de Mataró antes de la intervención nocturna. Foto: V. B.
El objetivo declarado es claro: "Saturar y buscar detenciones, buscar personas multirreincidentes". Saturar, es decir, llenar la zona de agentes hasta hacer inviable la actividad delictiva; multirreincidentes, personas con una larga lista de antecedentes por delitos repetidos. Cavallé matizó el alcance: "No se puede decir que la mayoría de detenidos en la ciudad sean multirreincidentes, porque sería un error". Hay mucha gente que comete un delito puntual, explicó, pero el grupo que sí lo es presenta una reincidencia muy elevada. "La gente que es reincidente lo es altamente". Con estos casos, la tarea policial es detenerlos y ponerlos a disposición judicial.
23 h: la estación de Mataró y los controles de acceso
Pasadas las once, el foco cambia de lugar: ahora toca el andén. El dispositivo se refuerza en la estación de Rodalies y en varios accesos a la ciudad, como la entrada a Mataró Oest desde la C-32 y la plaza Serra i Xifra, una de las entradas al polígono del Pla d'en Boet. En uno de los vehículos parados viajaban ocupantes que los agentes habían detectado días antes por presunta posesión de drogas, aunque esta vez no se les encontró ninguna.
Cavallé, jefe de los Mossos en Mataró, estableciendo el plan de control de la Estación. Foto: V. B.
En la estación, las luces de los coches patrulla y las órdenes por radio marcan el ritmo de la noche, con la vigilancia coincidiendo con la llegada de trenes con jóvenes que se dirigen al ocio nocturno. Tres convoyes —dos de Barcelona y uno del Maresme norte— concentran buena parte de los movimientos. Los agentes canalizan la entrada por una sola puerta e instalan un filtro policial, con identificaciones (comprobación de la documentación) y cacheos (revisión de efectos personales y bolsillos). Algunos jóvenes, al ver el filtro, cambian de recorrido o de actitud. Se requisaron numerosas bebidas alcohólicas, sobre todo a menores, y se localizaron algunas sustancias, entre ellas pastillas y hachís. “Hacemos los controles aquí, establecemos unos filtros e intentamos detectarlos”, decía Segú, que recuerda que parte de quien quiere delinquir puede llegar a la ciudad en transporte público.
Registro policial en la Estación de Mataró durante el plan Kanpai. Foto: V. B.
El alcalde, David Bote, presente en la estación durante los controles, defendía el mensaje: “Es importante tener presencia y que la gente note que la policía está ahí, que hace su trabajo y que, de manera imprevista, puede actuar para identificar personas o hacer los controles necesarios”. Para Bote, el dispositivo es también trabajo de investigación: “La policía está continuamente pensando, registrando datos y trabajando para saber cómo perseguir a aquellas personas que cometen delitos”. Y añadió: “Es una acción de presencia y de prevención, pero también de inteligencia. Es aplicar todo el conocimiento que la policía va acumulando a lo largo de mucho trabajo silencioso”.
Cavallé añadía otra clave: la visibilidad se planifica. En los dispositivos conjuntos, los responsables deciden “qué hacemos y a qué hora lo hacemos”, porque una presencia demasiado evidente pone en alerta a quienes se quieren detectar. “Cuando somos demasiado visibles, aquellas personas que son multirreincidentes saben que posiblemente nuestra intervención será continuada durante una serie de horas”.
Drogas encontradas en un registro en la Estación de Mataró en el dispositivo Kanpai. Foto: V. B.
1 h: hacia la zona de ocio nocturno
Los últimos trenes son los más vigilados: “Sobre todo intentaremos controlar los últimos trenes que llegan a Mataró, donde se concentra mucha de la gente que va a la zona lúdica”, explicaba Segú. La preocupación, decía, no es solo lo que pase dentro de los locales, sino el trayecto: “Lo que hacemos principalmente es vigilar que no lleven armas ni drogas, que no haya peleas y que la ruta entre la estación de Renfe y la zona lúdica no se convierta en un campo de batalla”.
Control de tráfico durante el Pla kanpai en Mataró
Con los últimos trenes ya descargados, la noche se traslada al polígono. Pasada la una de la madrugada, el foco se desplaza hacia el Pla d’en Boet. Las patrullas motorizadas recorren las calles del polígono, con atención a personas bebidas y posibles situaciones de riesgo. En algunos puntos había jóvenes estirados en el suelo, pero la situación se mantuvo en general tranquila. Los motoristas de los dos cuerpos que patrullaban la zona de ocio nocturno coincidían en que la situación era tranquila y que las estampas eran las habituales de cada noche, entre ellas las colas larguísimas en la entrada de la popular discoteca Cocoa, como cada fin de semana, que concentra a muchos de los que llegan a Mataró en tren.
Registran al ocupante de un vehículo durante el dispositivo Kanpai. Foto: V. B.
Una noche sin grandes incidentes
A las tres, se pliega el dispositivo. El operativo se cierra con mucha presencia policial y sin grandes incidentes. El alcalde destacó la coordinación: “Cuando somos capaces de coordinarnos entre los diferentes cuerpos policiales, quien gana es la ciudadanía”.
El balance definitivo concreta que los Mossos d’Esquadra identificaron a 195 personas y controlaron 29 vehículos. Las personas identificadas acumulaban un total de 499 antecedentes policiales. Durante el dispositivo se detuvieron a 5 personas y se efectuaron 2 detenciones en aplicación de la normativa de extranjería.
Pla Kanpai de los Mossos y Policía Local en Mataró. Foto: V. B.
En cuanto a las denuncias administrativas, se tramitaron 12 actas por tenencia o consumo de sustancias estupefacientes y 5 actas por tenencia de armas. Por otro lado, la Guardia Civil levantó 2 actas a establecimientos relacionadas con infracciones en materia fiscal. De momento, queda la imagen de un amplio despliegue preventivo que ha buscado hacerse notar sin que sus objetivos pudieran anticipar todos los movimientos.
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