Salir a entrenar con una bicicleta de alta gama por las carreteras y caminos del Maresme podía acabar en un robo perfectamente planificado. Los Mossos d'Esquadra han detenido en Reus a dos personas, y se investiga a una tercera, como presuntos integrantes de un grupo especializado en el hurto de bicicletas de alta gama. La investigación relaciona a los arrestados con ocho hurtos —uno de ellos en grado de tentativa— cometidos en varios puntos de Catalunya, entre ellos Mataró, Premià de Mar y el Masnou, donde actuaban siempre con el mismo sistema: uno de los miembros se hacía pasar por ciclista, compartía ruta con la víctima y aprovechaba un momento de confianza para escapar con la bicicleta.
El caso ha llamado especialmente la atención por el modus operandi de los presuntos autores. Según ha informado la policía catalana, uno de los integrantes del grupo se acercaba a otros ciclistas durante sus rutas y mantenía conversación mientras recorrían juntos varios kilómetros. Una vez había generado un clima de confianza, pedía probar la bicicleta o ideaba cualquier excusa para cogerla. Cuando la víctima accedía, huía rápidamente hasta un vehículo donde le esperaban sus cómplices, con los que abandonaba el lugar antes de que el propietario pudiera reaccionar.
La investigación se inició el 27 de mayo, después de que se produjeran dos hurtos con este mismo patrón de actuación, uno en Castelldefels y otro en Mataró. Al día siguiente se registraron dos casos más, en Barcelona y Vinyols i els Arcs, lo que llevó a los investigadores a sospechar que detrás de los robos había un grupo organizado y especializado en este tipo de delitos.
Imagen de archivo de ciclistas en el Maresme. Foto: Romuald Gallofré
Los robos también se extendieron por el Maresme
En los días siguientes, el grupo volvió a actuar siguiendo el mismo sistema. Entre las nuevas víctimas había ciclistas de Premià de Mar y el Masnou, además de otros casos en Barcelona. La rapidez con que se produjeron los hurtos y su distribución por diferentes comarcas reforzó la hipótesis de los investigadores de que se trataba de una organización con una clara distribución de roles y una elevada movilidad para desplazarse por todo el territorio en busca de nuevas víctimas.
La investigación dio un paso decisivo el 2 de julio, cuando un ciclista alertó a una patrulla de la Guàrdia Urbana de Reus tras sufrir una tentativa de hurto de su bicicleta. La coordinación entre los agentes municipales y los Mossos d'Esquadra permitió detener a un hombre de 47 años y una mujer de 28, mientras que una tercera persona, de 40 años, ha quedado investigada por su presunta relación con los hechos.
Según la policía, el valor de las bicicletas sustraídas supera los 50.000 euros. Hasta ahora solo se ha podido recuperar una de las bicicletas robadas, mientras continúan las gestiones para localizar el resto.
Los dos detenidos pasaron el sábado a disposición judicial ante el juzgado de guardia de Reus. La investigación continúa abierta y los Mossos no descartan recuperar más bicicletas ni aclarar si el grupo está relacionado con otros hurtos similares cometidos en otros puntos del territorio.