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El municipio extremeño de Baños de Montemayor

Vern Bueno Casas

Un ayuntamiento extremeño envía a unos okupas conflictivos a Mataró en taxi y con los gastos pagados

El consistorio de Baños de Montemayor se ha quitado de encima a los okupas ilegales de unos apartamentos turísticos asumiendo el traslado y 5 días de alojamiento en Mataró, donde dicen tener conocidos. El consistorio mataronense ha montado en cólera

El Ayuntamiento de Baños de Montemayor, un municipio de unos 700 habitantes al norte de la provincia de Cáceres, ha pagado el traslado a Mataró de una familia que había protagonizado un conflicto de casi dos semanas en unos apartamentos turísticos de la localidad extremeña. El consistorio también ha asumido cinco días de alojamiento en la capital del Maresme, donde presumiblemente los okupas tienen conocidos, con el objetivo de facilitar que estos abandonaran el inmueble y poner fin a una situación que había generado tensión entre los propietarios y los vecinos.

La decisión ha provocado la sorpresa, el malestar y el rechazo del Ayuntamiento de Mataró, que asegura que no tenía ninguna constancia de los hechos ni ninguna comunicación del consistorio del pueblo extremeño, que se encuentra a 830 kilómetros de la capital del Maresme. De hecho, ha tenido conocimiento a través de las informaciones publicadas por medios locales de Extremadura, a raíz de la consulta hecha por Capgròs sobre el caso.

Un caso que indigna al Ayuntamiento de Mataró

"Estoy muy molesto. Así no se hacen las cosas", ha expresado Bote, que habló con la alcaldesa de Baños de Montemayor, Nieves del Vado, del PP, la noche del miércoles. El alcalde mataroní cuestiona que se haya decidido trasladar a la familia y pagarle el alojamiento en Mataró, y aún más sin una comunicación previa entre los dos consistorios.

"No descartamos preguntar de dónde sale este dinero con el que se ha pagado el traslado y reclamamos que se aclare cuál es la legalidad de esta actuación", ha señalado Bote, que añade que Mataró podría adoptar las medidas que considere oportunas, como llevar el caso al Tribunal de Cuentas, ante el posible uso no justificado de dinero público.

Los okupas subiendo a un taxi. Foto: Canal Extremadura

El alcalde también se ha mostrado sorprendido por la "negligencia" de la alcaldesa de Baños de Montemayor ante "el efecto llamada" de otros okupas hacia su propio municipio ante el precedente que supone la medida tomada con la familia que ha enviado a Mataró con los gastos pagados. "Debemos ser responsables y evitar generar movimientos de personas entre municipios que puedan perturbar la paz de los mismos", ha manifestado.

Los hechos, según el Ayuntamiento extremeño

Capgròs ha contactado con el Ayuntamiento de Baños de Montemayor para recoger su versión de los hechos, pero hasta el momento no ha dado respuesta. La alcaldesa extremeña sí que ha explicado a los medios locales como Radio Interior que los okupas manifestaron que tenían familiares en Mataró y que este era el motivo por el cual querían desplazarse allí. Nieves del Vado ha señalado que el consistorio puso a disposición de la familia recursos de una partida municipal de contingencias, con la que se habría pagado el taxi y el alojamiento.

Según Del Vado, la decisión se tomó después de que la familia propietaria de los Apartamentos Turísticos La Plazuela pidiera ayuda para encontrar una salida negociada al conflicto. La marcha de los ocupantes se produjo el pasado martes por la noche, después de varias horas de conversaciones en las que intervinieron la Guardia Civil, la alcaldesa y una empresa especializada en desocupaciones contratada por los propietarios.

La familia de ocupantes, formada al parecer por un matrimonio y dos hijos, se había instalado en el alojamiento el 30 de septiembre con una reserva inicial de siete días. Cuando llegó la fecha de salida, pidió quedarse una jornada más, pero posteriormente se negó a abandonar el apartamento. Según explica El Periódico de Extremadura, los ocupantes alegaban que disponían de un contrato de alquiler de siete años, un documento que la propietaria asegura que no había firmado.

La situación fue empeorando con el paso de los días, con quejas por ruidos y enfrentamientos con vecinos, según el relato de los propietarios. El conflicto acabó movilizando a una parte importante de la población. El 16 de octubre, unos 200 vecinos se concentraron ante los apartamentos en una cacerolada para apoyar a los propietarios y reclamar que la familia se marchara. Durante la protesta los ocupantes habrían lanzado piñas y castañas contra los manifestantes.

Edificio donde se encuentra el apartamento turístico que había sido ocupado, en el pueblo extremeño

Taxi a Mataró

Ante todo ello, el consistorio negoció con los okupas para que se marcharan del pueblo. Inicialmente, les ofrecieron un taxi para desplazarse a otra localidad de la provincia, pero los ocupantes manifestaron que querían ir hacia la provincia de Barcelona porque tenían familiares. Finalmente, el destino acordado fue Mataró, donde supuestamente los okupas tendrían conocidos y donde el Ayuntamiento extremeño también les ha pagado cinco días de alojamiento.

Ante esta situación, según sus declaraciones a los medios locales, Del Vado tenía previsto ponerse en contacto con los cuerpos policiales de Mataró para informarles del caso. También ha explicado, de forma aún más sorprendente, que recomendó a los okupas que acudieran a los servicios sociales de esta ciudad si necesitaban ayuda.

De momento, sin embargo, el Ayuntamiento de Mataró asegura que no ha recibido ninguna comunicación por parte del consistorio extremeño, que la Policía Local de Mataró no tiene información sobre el caso; y que la familia en cuestión, de la cual se desconoce la ubicación actual, no ha contactado con los servicios sociales de la ciudad. Y en cualquier caso, ha manifestado que no piensa colaborar en ninguno de los extremos que apuntaba la alcaldesa.